Aunque en estos momentos no se considera que los terroristas tengan el conocimiento necesario para echar abajo una infraestructura crítica, sería “muy peligroso” que empiecen a adquirir estos conocimientos, tal y como asegura Valery Vasenin, máximo responsable de Departamento de Seguridad Informática en el Instituto para los Problemas de Seguridad Informática de la Universidad de Moscú.

“Creo que el fenómeno del terrorismo va a ir en esa dirección”, proclama Vasenin, añadiendo que, probablemente, éste sea “el problema más importante para los próximos años”. Concretamente, para este responsable toda la industria energética rusa puede ser, en dicho país, un posible objetivo, sobre todo porque causaría un colapso bastante generalizado.

Aunque Rusia conoce lo que es padecer el terrorismo, lo cierto es que no se recuerda ningún incidente de ciberterrorismo. Sin embargo, las infraestructuras están cada vez más en red y menos aisladas que antes, lo que podría hacer que sean más vulnerables a sufrir un ataque informático.

Asimismo, este experto considera que la falta de una legislación apropiada en los países, en los que se tipifique claramente el cibercrimen como un delito penado, hace que sea más difícil luchar contra estos delincuentes al tiempo que convierte a estos estados en más vulnerables a sufrir un ataque.