El estudio se titula "National Survey on the Detection and Prevention of Data Breaches”, está patrocinado por Ponemon Institute (empresa que se dedica al estudio de las reglas de gestión de información e intimidad llevadas a cabo en gobiernos y empresas) y se ha llevado a cabo entre 853 profesionales de TI.

Según los datos que arroja este informe, el 41 por ciento de los encuestados reconocen que sus compañías no son efectivas a la hora de reforzar las políticas de seguridad, debido a que faltan recursos corporativos. Por eso, Elk Rapids, fundador y presidente de esta consultora, considera que una de las frustraciones más generalizadas es el sentimiento de “no tener las herramientas necesarias para poder hacer el trabajo” y que, pese a eso, “la responsabilidad sigue recayendo sobre sus hombros”.

Este mismo responsable considera que las respuestas son mucho más negativas de las previstas. “Aseguran que es muy difícil detectar estas brechas de seguridad, pero dicen que es incluso aún peor el prevenirlas”.

El 66 por ciento de los encuestados asegura que sus empresas utilizan hardware o software para detectar o prevenir las brechas de seguridad, pero el resto alegan que la principal razón para no utilizar estas herramientas es que se consideran de alto coste. Es más, 16 de cada 100 entrevistados se muestran convencidos de que su manual de seguridad es suficiente para que sus negocios no sean vulnerables a estos problemas.

Otros dato de este informe es que el 59 por ciento consideran que pueden detectar de manera efectiva los agujeros de seguridad con los actuales sistemas informáticos y los procedimientos establecidos.