Así al menos se extrae de un estudio llevado a cabo y dado a conocer por RSA, la división de seguridad de EMC. Así, y conducido por IDC, el informe revela un abismo entre la seguridad y la innovación, además de examinar el impacto empresarial que tiene esta decisión en las principales compañías del mundo.

“El entrelazado vínculo que existe entre seguridad e innovación está claro, pero las empresas siguen teniendo que luchar sobre cómo balancear el riesgo con la necesidad de liderar la innovación, así como la manera de crear prácticas de seguridad tecnológicas efectivas”, asegura el presidente de RSA, Art Coviello. “La seguridad ha sido un tema global en todos los negocios y este estudio nos dice que es la principal prioridad para los equipos de gestión.

El informe de IDC muestra que la mayoría de las empresas creen que tener un entorno que propicie innovación es crítico para hacer frente a la competitividad. Pero, pese a estas buenas intenciones, la seguridad tecnológica impide la innovación empresarial. De hecho el 80 por ciento de los encuestados admiten que sus empresas han dejado de lado las nuevas oportunidades de innovación debido a preocupaciones relacionadas con la seguridad.

Pese a que 8 de cada 10 CEO también se muestran convencidos de que sus equipos de seguridad tienen un peso importante en el crecimiento del negocio y en su innovación, sólo 44 de cada 100 responsables de seguridad considera que están bien valoradas sus contribuciones en la innovación empresarial. Cabe señalar también que casi todos reconocen la necesidad de unir las estrategias de seguridad informática en los objetivos de negocio, pero solo el 21 por ciento considera que sus empresas tienen éxito a la hora de acometer estas políticas, que facilitan la innovación.