Este ataque masivo, denominado técnicamente DoS (Denial of Service, Denegación de Servicio), parece ser que provenía de redes muy potentes ubicadas en varias ciudades de Estados Unidos, aunque según Janet Reno, fiscal general de Estados Unidos no se conoce a los autores. Los piratas enviaron millones de consultas falsas, que impidieron el acceso de los usuarios habituales, desbordando la capacidad de los sistemas, que los técnicos de estas empresas tardaron varias horas en solucionar. El pasado mes de mayo el FBI ya sufrió un ataque similar, pero los hackers fracasaron, ya que se desconectaron sus servidores en red como medida de precaución. Pero esto no ocurrió con Yahoo! que han valorado las pérdidas potenciales en aproximadamente 83 millones de pesetas ya que sólo consiguió entrar el la página un 1% de los usuarios. Amazon.com por su parte, pese a mostrar problemas en algunas de sus páginas de búsqueda, apuntó que la seguridad de sus datos no ha corrido ningún peligro.