El que pretende ser smartphone más privado del mercado, llamado Blackphone, ha comenzado a ser distribuido entre los primeros usuarios que lo solicitaron vía online. La clave, su sistema operativo con seguridad mejorada, PrivatOS, que funciona sobre Android KitKat, proporcionando al usuario la protección y el control de sus problemas de seguridad sin los compromisos habituales.

Entre sus características fundamentales, destacan sus comunicaciones privadas, de voz, video y mensajería de texto que ofrecen a los usuarios libertad para comunicarse de forma segura, en cualquier parte donde tengan conexión móvil o Wi-Fi. También cuenta con un administrador Kismet Smarter Wi-Fi que evita que los puntos de acceso puedan acceder al histórico de conexiones de los usuarios de Blackphone u otro tipo de información que sirva para su rastreo.

Pero quizás lo más subrayable sean su centro de seguridad que ofrece al usuario control completo sobre los permisos de acceso a sus aplicaciones, permitiendo cambios inmediatos sin necesidad de reiniciar o reinstalar la app, así como borrado y protección remota, navegación web anónima y VPN, protección de navegación privada, a salvo de rastreadores web invasivos, o una aplicación inalámbrica segura de desconexión, para prevenir el espionaje.

Los usuarios de Blackphone también pueden acceder a sus archivos en el servicio de almacenamiento cloud privado desde su dispositivo móvil, sabiendo que ellos son los únicos que cuentan con los medios para descifrar sus códigos y acceder a los documentos.

El primer lote de Blackphone se agotó rápidamente en los meses siguientes al Mobile World Congres, cuando fue lanzado por primera vez y la tienda web de Blackphone se reabrirá el próximo 14 de julio para aceptar nuevos pedidos.