Las SSD pueden no ofrecer una seguridad mejor de los datos que los discos duros tradicionales, y además no borran los datos al completo y son vulnerables a ataques físicos utilizando fuentes de luz, como láser ultravioleta, según los expertos.

A pesar de que su coste es mayor que otros componentes y que suelen durar menos que, por ejemplo, los discos duros, las SSD cada día son más populares, sobre todo en portátiles, puesto que consumen menos energía y son más rápidas a la hora de acceder a los datos. La seguridad de los datos en las SSD puede ser una cuestión importante cuando la tecnología es cada vez más popular y llega a otro tipo de dispositivos, como teléfonos.

Muchas SSD utilizan chips de memoria NAND flash estándar, que fueros diseñados para cámaras y reproductores MP3, lo que implica que no contemplan aspectos de seguridad física que evite que la información sea eliminada, según Jim Handy, director de Objective Analysis, una firma de consultoría e investigación en el área de semiconductores. Así, un atacante podría desvincular fácilmente los chips NAND de una SSD y leer la información utilizando un programador.

Una vez que se leen los datos, los archivos pueden ser devueltos a su lugar con una aplicación adecuada. Un proceso nada complicado, según este experto.

Otro de los ataques físicos implica utilizar un láser ultravioleta para limpiar la información bloqueada o encriptada, según otras fuentes. Por eso, estas mismas voces recomiendan encriptar siempre toda la información que se almacene en las SSD.