No es la primera vez que el presidente estadounidense promueve una legislación sobre ciberseguridad. Ya lo hizo en 2011 pero la frenó el Senado. Sin embargo, Obama cree llegado el momento de impulsarla de nuevo. No en vano, los últimos años han sido muy negativos para la privacidad online de los ciudadanos. Los escándalos relacionados con el espionaje indiscriminado y la fuga de información sensible para EE.UU. estuvieron a la orden del día e inquietaron a millones de personas, sin olvidar los ataques a Home Depot o el ciberataque a Sony, atribuido a Corea del Norte.

Como ha quedado acreditado, Internet puede ofrecer grandes oportunidades a la población, pero también puede suponer "enormes vulnerabilidades" para sus usuarios, ha señalado. Por ello, se ha propuesto crear "una Carta de Derechos sobre la privacidad de los consumidores”, que garantice que la información que recoge una compañía con un propósito en particular no puede usarla para otro propósito.

Otra de las medidas propuestas es que las compañías tengan que informar en el plazo de 30 días a sus clientes en caso de sufrir algún ataque contra sus datos.

También dedicó parte de su intervención a hablar de medidas de lucha contra la venta de datos personales, de spyware y de botnets, que se usan normalmente para robar información financiera, enviar spam o llevar a cabo ataques de denegación de servicio contra sitios web.

Casi en el tiempo que el presidente estadounidense presentaba la propuesta, la cuentas de YouTube y Twitter del Mando Central de Estados Unidos sufrían un incidente de seguridad, supuestamente por parte de grupo de hackers vinculados al Estado Islámico.