Concretamente, dice que no se permitirán fotos que muestren actos sexuales, genitales y primeros planos de nalgas, o algunas fotos de pezones femeninos. Instagram sigue distinguiendo los desnudos artísticos en pinturas y esculturas, cicatrices post-mastectomía o imágenes dando el pecho (que están permitidas), del resto de material sexualmente explícito.

Por razones de seguridad, Instagram también puede eliminar imágenes que muestren a niños desnudos, total o parcialmente. En referencia a las normas sobre fotos de niños desnudos, Instagram dice que incluso “cuando este contenido se comparta con buena intención, puede ser utilizado de un modo imprevisto”.

Además de estos límites, que si se sobrepasan pueden suponer la inhabilitación de la cuenta, no permitirá ofrecer servicios sexuales, comprar o vender sustancias ilegales o medicamentos bajo receta, ni promover el uso de "drogas recreativas". Tampoco están permitidos los mensajes de apoyo o enaltecimiento del terrorismo, del crimen organizado o que generen odio.

La red social ya había prohibido las imágenes de desnudos y otros contenidos de violencia extrema o gore. Pero a medida que la empresa crece, está clarificando más sus políticas, con el objetivo de mantenerse como una app amable para una audiencia general. En la actualidad tiene más de 300 millones de usuarios mensuales.

En el documento también recuerda que el usuario es el propietario del contenido que publica en Instagram, pero tiene que publicar contenido auténtico y no debe pero no debe publicar nada que haya copiado o encontrado en Internet sobre lo que no tenga derecho.

En ese proceso de crecimiento, seguro que se topará con algunos de los problemas que tiene Facebook, su propietaria desde 2012, a la hora de encontrar el equilibrio entre permitir que los usuarios se expresen libremente, al mismo tiempo que limita lo que considera contenido ofensivo, ilegal o inapropiado. Determinarlo no es siempre fácil.