Como ha explicado en un post uno de sus vicepresidentes, Amit Singhal, se trata de luchar contra las ex-parejas y hackers que traten de aprovecharse de sus víctimas publicando imágenes privadas en la web, ya que este tipo de imágenes son muy personales y sólo sirven para degradarlas.

Por eso, el buscador comenzará a atender “las peticiones de los usuarios que quieran retirar de los resultados de búsqueda en Google las imágenes de desnudos o de sexo explícito compartidas sin su consentimiento”, dice el directivo.

La compañía tratará esta información de forma confidencial, como ya hace con los números de cuentas bancarias o con las firmas, y creará un formulario web en las próximas semanas para que los afectados puedan remitir sus solicitudes. Google reconoce que el proceso no resolverá el problema de lo que llama ‘porno vengativo’, ya que las imágenes, aunque no aparezcan en sus búsquedas, permanecerán en los sites de los ‘acosadores’, pero espera que la medida ayude en algo.

No se conoce el sistema que empleará Google para evaluar el contenido que debe excluir ni si las víctimas tendrán que demostrar que están en las fotos que desean eliminar. Tampoco se sabe si afectará sólo a fotografías, o también a vídeos, y qué criterio se establecerá para ser considerado contenido "explícito".

En todo caso, supone un gran paso para las víctimas de este tipo de chantajes y se trata de un primer paso en esta dirección que podría animar sa su competencia a secundarlo, en especial por Yahoo y Bing.