Cientos de ordenadores personales que fueron secuestrados por un hacker para crear un botnet han contribuido a que el delincuente fuera condenado a 41 meses en la cárcel por un tribunal estadounidense. 

Robert Matthew Bentley, del Estado de Florida, también afronta 65.000 dólares en multas y estará bajo supervisión durante tres años después de su liberación. 

Los ordenadores personales secuestradosfueron usados atacar otros ordenadores e instalar los programas que molestaron a usuarios con la aparición de anuncios. 

Después de una investigación por la Unidad de Crimen de Ordenador de la Policía (CCU), que comenzó en diciembre de 2006, a raíz de una denuncia de la firma de márketing Newell Rubbermaid, los investigadores llegarón a Florida, donde Bentley usaba los ordenadores para coordinar ataques. 

Él y sus cómplices ocasionaron daños por más de 150.000 dólares. La captura se realizó gracias a la intervención del Servicio Secreto de los Estados Unidos y la Brigada de Investigación Criminal.