Hackear una conexión Wi-Fi es legal. Al menos en Holanda, donde un juez ha sentenciado que no se puede perseguir ni criminalizar a los hackers por romper la seguridad de los routers.

Un juzgado de La Haya ha sentenciado que es legal romper la seguridad Wi-Fi para utilizar la conexión a Internet. Tampoco considera ilegal que se pueda utilizar indiscriminadamente las redes Wi-Fi públicas y abiertas, como las de bares y hoteles. Ambas prácticas son ilegales y multadas en muchos países.

Esta decisión está relacionada con un estudiante que amenazó con derribar a todos los del Maerlant Collage, en La Haya. El estudiante publicó una amenaza en 4chan.org utilizando una conexión Wi-Fi que había roto. Por ello, fue condenado a realizar 20 horas de servicio a la comunidad.

Según el tribunal, el estudiante no tuvo acceso al ordenador conectado al router, sino que únicamente utilizó la conexión a Internet. Según las leyes holandesas, está prohibido acceder a un ordenador (una máquina que puede ser utilizada para tres cosas, según las leyes holandesas: almacenamiento, procesamiento y transmisión de datos). Por tanto, un router puede no ser descrito como un ordenador y hackear estos dispositivos no es ilegal y no puede ser perseguido, según el juez.