Ha sido la propia FBI de Estados Unidos, a través de su división Internet Crime Complaint Center (IC3), especializada en delitos tecnológicos, la que ha alertado de lo que ya se conoce como vishing, cuyos ataques se están produciendo cada vez con más frecuencia. A través de estas acciones, los criminales envían un mensaje de texto o de correo electrónico al teléfono de la víctima, asegurando que se ha producido un problema de seguridad con sus tarjetas, por lo que es necesario que llame a su banco para reactivarlas.

“Tras efectuar la llamada al número que se facilita, el usuario recibe una cordial bienvenida de su entidad bancaria ficticia, tras lo que se le pide que facilite su número de tarjeta de crédito para poder resolver la incidencia de seguridad”, asegura IC3 en su alerta.

En los últimos años, la tecnología VoIP (Voice over Internet Protocol) y el software de call center de código abierto han permitido que sea muy barato para los delincuentes establecer estos centros de llamadas, allanando el camino para este tipo de timos. Los expertos en seguridad aseguran que el vihsing (o phising a través de VoIP) puede ser más efectivo que las técnicas phishing “tradicionales” (que dirigen a las víctimas a páginas web fraudulentas) porque los ataques basados en voz aún no han sido lo suficientemente dados a conocer.

Además, los nuevos ataques vishing implican el envío de mensajes de texto a teléfonos móviles, en los que se instruye a las víctimas a contactar con un número falso del banco para renovar sus cuentas, tal y como constata la propia FBI.