El estudiante de Manila de 23 años, principal sospechoso de infectar servidores de todo el mundo, causó unos daños de miles de millones de dólares el pasado mes de mayo. La ley que regula Internet en Filipinas fue aprobada a mediados del mes de junio, con lo que Onel de Guzman, que podría haber obtenido una sentencia de 20 años de prisión, ha quedado libre y sin cargos. Los usuarios afectados, aproximadamente 84 millones de los cuales alrededor de 3 millones todavía hoy sufren sus consecuencias, no podrán ver al causante de sus pérdidas entre rejas.