Este nuevo banco, en el que BBVA ha invertido unos 64 millones de euros, ofrecerá una nueva generación de servicios financieros digitales pensados de manera nativa para ser utilizados desde una app. La voz y el rostro de sus usuarios van a ser las dos claves principales para poder acceder a las cuentas y realizar cualquier transacción financiera. Con esta apuesta por la biometría, la compañía se ha propuesto simplificar e incrementar la seguridad de los sistemas de registro online y hacerlos más amigables para los dispositivos móviles. 

Los clientes de Atom van a poder acceder a sus cuentas con sólo mostrar su cara ante la cámara de tablet o móvil;o simplemente les bastará decir una serie de palabras para hacer una transferencia. El nuevo banco digital británico se muestra convencido de que “utilizar estas credenciales biométricas supone un salto cualitativo para la seguridad online comparado con las contraseñas o los sistemas de claves”.

La nueva entidad también está trabajando para incluir la lectura de la huella dactilar en sus métodos de autenticación. El software sobre el que está desarrollando sus soluciones biométricas está siendo utilizado por distintas industrias alrededor del mundo que garantizan los más altos niveles de seguridad.

Su objetivo es que combinando el reconocimiento facial, las contraseñas y el reconocimiento de voz, sus clientes pueden realizar cualquier tipo de operación online o desde el móvil, sin limitaciones.