Así lo explica Panda Security en un post que acaba de publicar y en el que sostiene que el número de ciberataques sobre colegios e institutos es mayor cada año.

La firma aconseja a los padres que, además de disponer de una solución antivirus completa, se aseguren de que tanto el sistema operativo como los programas y aplicaciones estén actualizados para ir corrigiendo las vulnerabilidades que vayan apareciendo.

Por otro lado, los niños deben ser conscientes de que tienen que tener controlados sus dispositivos para evitar daños, pérdidas o robo, y disponer de contraseñas robustas y diferente para cada servicio, así como de PIN y patrón de bloqueo. Ésta tiene que ser compleja, con letras, números y símbolos.

También deben estar informados de los riesgos de usar WiFis públicas.

Por otro lado, la compañía advierte que los menores tienen cada vez más presencia en redes sociales y servicios de mensajería, por lo que las opciones de privacidad tienen que estar bien configuradas. No sólo eso sino que deben saber que “todo lo que se comparte en Internet es susceptible de caer en malas manos”, señala el post.

Además, la firma alerta a los padres de que prácticas intolerables como el acoso o ‘bullying’ tiene su versión digital, por lo que deben estar atentos, y concluye diciendo que “cuando sean un poco más mayores, háblales también de los peligros de compartir imágenes subidas de tono a través de estos servicios (desgraciadamente, algunos de sus amigos lo harán, y todo lo malo se aprende). La educación es la mejor medida de seguridad en este sentido”, concluye.