Para llevar a cabo su estudio, la firma de protección frente al fraude CPP compró 35 teléfonos móviles y 50 tarjetas SIM en el sitio de subastas online eBay. Del análisis de estos recursos CPP concluyó que en 19 teléfonos móviles y 27 tarjetas SIM se conservaban un total de 247 piezas de datos, incluidas fotos, textos, correos electrónicos e, incluso, detalles de banca online. Esto supone que el 54% de las compran contenían alguna información que se debería haber borrado.

Es más, la mitad de los británicos que compraron un teléfono móvil de segunda mano aseguró haber encontrado datos pertenecientes al anterior propietario del dispositivo. Algo extraño, teniendo en cuenta que el 81% de los propietarios entrevistados por CPP mantienen borrar sus handsets antes de venderlos.

Según Joe Nocera, experto de PricewaterhouseCoopers, conviene tener presente que “muchas de las preocupaciones sobre la seguridad de su información que la gente tiene cuando piensa en sus ordenadores personales son también aplicables al mundo móvil”.

Por su parte, Danny Harrison, experto en datos móviles de CPP, considera los resultados del estudio de la compañía una “alarmante llamada de atención” para los usuarios móviles. “Los consumidores actualizan sus móviles más que nunca antes y se hace imprescindible que asuman una responsabilidad personal para gestionar adecuadamente sus propios datos”.