El virus Bugbear, que saltó a la Red cuando comenzó esta semana, ha asaltado a una gran cantidad de ordenadores, entre usuarios domésticos y corporativos. El modo de difusión del mismo para llegar a los equipos se realiza por correo electrónico pero su "éxito" radica en la dificultad para identificarlo debido a la rapidez en la mutación de asunto, cuerpo y fichero adjunto al correo electrónico, presentándose siempre de forma aleatoria. Debido a estas características y a la capacidad para autoejecutarse, los principales fabricantes de antivirus, como Panda o Symantec, han otorgado a Bugbear el calificativo de virus muy peligroso. Si Panda Software ha informado a los usuarios que Bugbear ocupa el segundo puesto en el ranking de los virus más detectados por su herramienta ActiveScan, Symantec ha alertado a todos los usuarios sobre la peligrosidad del virus y lo ha elevado a la categoría 4, sobre 5.

Según Trend Micro, Bugbear representa riesgo medio para los usuarios puesto que "en menos de dos horas desde que salió el virus pusimos un remedio eficaz y definitivo", ha comentado Ricardo Hernández, director técnico de Trend Micro. Hernández ha explicado que la primera incidencia apareció en Francia, aunque el país más castigado fue Japón. En España, el número de detecciones fue de 1.682; cifra que responde al número de centros que actualizaron sus productos.