El titular de la semana pasada era elocuente: “100 millones de TVs estarán conectadas a la Web en 2016”. Y la pregunta que suscita es obvia: ¿serán hackeadas las TV Webs tan fácilmente como las anteriores generaciones de dispositivos? Por supuesto que sí.

No hay nada que haga a las televisiones menos vulnerables a un ataque que un ordenador. Las televisiones conectadas a Internet tienen direcciones IP, interfaces de red siempre disponibles, CPUs, memoria y almacenamiento y, por supuesto, sistema operativo. En fin, todo lo que necesita un hacker para aprovechar todas las opciones de ataque que ha estado utilizando en las últimas tres décadas. Pero, ¿podemos ofrecer mayor seguridad a la TV que a un ordenador normal? Sí.

¿Lo haremos? Probablemente no. Nunca hacemos lo correcto de forma proactiva. En cambio, aceptaremos soluciones de seguridad mediocres que son más una tirita que una protección real.

Nuestro equipo de trabajo en Foundstone recibió el encargo de entrar en el set-to-box del mayor proveedor de televisión de cable del mundo y lo consiguió sin demasiado esfuerzo, encontrando varias vulnerabilidades para encontrar una vía de entrada al sistema de cable.

El futuro de las TV conectadas a Internet va a ser como nuestro mundo actual. Tendremos ataques de malware de forma general y una respuesta en forma de parches continuos para asegurar nuestras TVs, frente a todo tipo de taques DoS, virus, malware, o cualquiera de las formas de infecciones que se conocen en el mundo online.