La compañía ahora permite a algunos propietarios de canales especializados cobrar cuotas mensuales o anuales por la visualización de determinados vídeos. Las cuotas mensuales tienen un precio mínimo de 0,99 dólares al mes, y cada canal cuenta con un período de prueba de 14 días, con rangos de descuento anuales. En el blog oficial de YouTube aparece el precio en dólares sin hacerlo en euros. Por ejemplo, Sesame Street ofrecerá los episodios completos de su canal de pago. La suscripción anual sale más económica, en función del canal.

Google se ha asociado con 53 canales, entre los que se incluyen de cine independiente de la red, algunos canales de fitness, u otros de entretenimiento para niños. La idea de YouTube es poder ampliar a más canales de pago en los que se contemplen soluciones de nicho muy especializados. Desde Google destacan que la plataforma de suscripción llega tras la presión ejercida por las empresas para cobrar de una u otra manera el contenido profesional que generan actualmente para la plataforma.

YouTube tiene ya lazos con las principales productoras como Discovery y Time Warner, y parece haber establecido contactos con Sony, Universal y Warner por los derechos cinematográficos. Parece que los socios no podrán determinar los precios de suscripción.

La Web YouTube Partner Program ofrece información adicional sobre como poder poner en marcha este servicio por parte de empresas que estén interesadas.