La publicidad en formato vídeo llega a Instagram en forma de anuncios de empresas de no más de 15 segundos. Estaba claro que la red social tenía que hacer dinero. Facebook no iba a soltar 1.000 millones de dólares en algo que no reporta beneficios y, como los usuarios no pagan por subir su arte creativo a esta web, la forma de monetizar esta red es la publicidad.

De hecho, se llevaba meses comentando entre medios y especialistas. En realidad, sólo se especulaba sobre la fecha y sobre si gustarían esos anuncios. Ahora ya se ha dicho en un post la compañía ya ha confirmado que los usuarios empezarán a ver fotos y vídeos de marcas a las que no están siguiendo en los próximos dos meses.

Según la red social, se centrará en ofrecer un pequeño número de fotos y vídeos bellos y de alta calidad de un conjunto de marcas que son ya grandes miembros de la comunidad Instagram.

La red social parece ir con cuidado, sin forzar demasiado, por miedo a una reacción negativa de sus 150 millones de usuarios. Por ello, se ha apresurado a señalar que los usuarios todavía tienen la propiedad total sobre sus fotos y videos, y que la publicidad no cambiará eso.

El usuario tendrá la opción de ocultar los anuncios que no le gusten.