No ha especificado tiempos concretos, pero ya ha comenzado a notificar a sus usuarios en algunos países europeos, como Reino Unido, Francia, Italia  y España, que necesitarán instalarse en un par de semanas la app de Messenger para poder enviar y recibir mensajes vía móvil.

Las aplicaciones han sido un tema recurrente en las últimas intervenciones del CEO de Facebook, Mark Zuckerberg, que venía destacando que proporcionar experiencias independientes debe ser el siguiente foco para la compañía.

Apenas semanas después, adquirió el servicio de mensajería instantánea WhatsApp por 19.000 millones de dólares, entre efectivo y acciones. Pero esta operación no supone el final de Messenger y, según el directivo, servirán para diferentes usos.

Los movimientos parecen guardar relación y parecen indicar la intención de la compañía de dominar el mercado de la mensajería instantánea.