Ya basta Facebook. Eso no lo digo yo, que podría, sino una campaña que acusa a la compañía de Mark Zuckerberg de no tratar con la misma gravedad la desinformación que se publica en su red social en inglés que la que se comparte en español.

Y eso que hace poco conocíamos su último proyecto para luchar contra las noticias falsas sobre el COVID-19, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud y para el que ha lanzado una página web: sí, también en español.

He aquí la gran contradicción de Facebook.

Entonando el mea culpa

Dicen que el primer paso para solucionar un problema es reconocer que existe. Hace una semana, Facebook publicaba un comunicado para anunciar Juntos contra la desinformación sobre Covid-19, su nueva campaña informativa para combatir las noticias falsas.

Para ello, la compañía se ha aliado con la OMS y, con la ayuda de varios socios europeos verificadores de información, pretende dar consejos a sus usuarios sobre cómo comprobar fuentes, entender el contexto y gestionar las emociones que una noticia les hace sentir.

Facebook dando consejos.

Nada más al entrar en la página web que Facebook ha creado con este fin, nos encontramos con este mensaje: “Medidas contra la información errónea en nuestras apps”. Más abajo, la compañía detalla en qué consisten las tres partes de su estrategia:

  • “Eliminar el contenido que infringe nuestras Normas comunitarias”
  • "Reducir la distribución de los contenidos marcados como falsos”
  • “Informar a las personas para que puedan decidir qué leer, en qué confiar y qué compartir”

Desinformación de Facebook

Todo buenas intenciones, ¿no?

Comunidades hispanohablantes, en riesgo

Algunos lo llamarán buenas intenciones; otros, estrategia de marketing pura y dura.

Un nuevo estudio de Avaaz lo ha llamado “media blitz”, es decir, “bombardeo mediático”. O lo que es lo mismo: un intento de cambiar la opinión pública que se tiene de la red social, vista por muchos como el caldo de cultivo de teorías conspirativas y movimientos de ultraderecha.

Los autores de How Facebook can Flatten the Curve of the Coronavirus Infodemic analizaron más de 100 informaciones consideradas falsas y llegaron a la conclusión de que millones de usuarios están en contacto con desinformación dañina sobre el coronavirus.

Más concretamente, este informe asegura que los ciudadanos y ciudadanas hispanohablantes tienen más posibilidades de recibir este tipo de información, puesto que Facebook no marca ese contenido como falso en un 70 % cuando es en español.

Eso ha alertado a políticos y activistas, especialmente en Estados Unidos. Es por eso que se ha puesto en marcha la campaña #YaBastaFacebook, aunque el riesgo existe igualmente para usuarios de WhatsApp e Instagram, propiedad de Facebook, Inc.

La codirectora de Free Press Jessica J González ha criticado duramente a Facebook por “permitir que su plataforma sea utilizada para amplificar el odio y la desinformación hacia y en nuestra comunidad”, la latina.

Cabe recordar que el español es el segundo idioma en número de hablantes de Estados Unidos después del inglés. Pero mientras la red social marca como desinformación las noticias falsas en un 70 % en este idioma, en español solo lo hace en un 30 %.

Demasiado poco.

El peligro es real si tenemos en cuenta que estas informaciones erróneas que circulan son principalmente conspiraciones sobre la vacuna contra el coronavirus.

Una de las caras visibles de esta campaña, el representante demócrata por California Tony Cárdenas, explicaba que vivió las consecuencias en primera persona cuando su suegra le preguntó sobre el microchip que supuestamente te implantan al vacunarte. Lo había leído online.

Desinformación de Facebook

Los precedentes

“Ya es suficientemente malo en inglés, pero en cuanto al español, no están haciendo prácticamente nada”, asegura Cárdenas para TIME. “Y potencialmente irá a peor. A no ser que las entidades privadas que dirigen estas plataformas tomen más responsabilidad, veremos otra gran manipulación en las siguientes elecciones”.

Cárdenas no ha olvidado lo que pasó en las últimas.

Para las elecciones generales de 2020, la comunidad latina de Estados Unidos fue bombordeada con informaciones falsas acerca de Joe Biden, que para muchos pasó a ser el líder del socialismo, el gran enemigo de los que escaparon de la Cuba de los Castro.

Lo denunciaron ante la FBI Debbie Mucarsel-Powell y Joaquín Castro, representantes de Florida y Texas respectivamente, que consideraban que los latinos de Florida habían sido objeto de información falsa o engañosa para que votaran a Donald Trump.

Recomiendo especialmente este reportaje de VICE News para más contexto:

Pero Cárdenas tampoco quiere que Zuckerberg pase por alto lo ocurrido. El próximo 25 de marzo, el CEO de Facebook se sentará frente a la Cámara de Representantes y el político tiene claro qué le preguntará: qué va a hacer para proteger a sus usuarios hispanohablantes.

¿La gran mentira de Facebook?

La relación entre Facebook y las elecciones estadounidenses va de largo. Como se explica en el documental de Netflix El gran hackeo, la red social habría tenido un papel clave en darle la victoria a Trump en 2016.

Podrías pensar que la compañía de Zuckerberg habría aprendido la lección. Pero no solo no lo hizo sino que no puso remedio y se volvió a repetir en 2020. Y ahora con la comunidad latina como la más perjudicada.

Ciertamente, Facebook no es la única red social acusada de dar una plataforma a la información falsa y las teorías de la conspiración. Fue sonado el caso de Parler, acusado de instigar a la violencia que llevó al asalto del Capitolio en enero.

Facebook tampoco es el único en intentar luchar contra las noticias falsas (o como mínimo, hacer ver que lo hace). Tras expulsar a Trump definitivamente de su servicio, Twitter inauguró la función Birdwatch para que los usuarios ayuden a encontrar contenido falso.

Ante esto y las grandes mentiras de las empresas de Internet, lo mejor que podemos hacer es protegernos. Puede resultar irónico, pero los consejos de la nueva campaña de Facebook pueden ayudar: no creerse todo lo que uno lee y no compartir aquello que no ha sido contrastado.

Pero esto no le quita responsabilidad a Facebook. De responsabilidad y culpa, tiene mucha. Debe hacer algo para resolverlo, también en español.