1. Sé profesional

No haría falta decirlo, pero si somos aficionados a los selfies en lugares comprometedores o muy dados a los exabruptos online, conviene reducir el acceso público a nuestras cuentas de Facebook, Twitter o Instagram. Aunque pueda ser polémica la discusión, conviene curarse en salud y evitar el trasiego de fotos “inconvenientes” que al final serán las primeras en aparecer en una simple búsqueda en Google.

2. Participa

Participar e interactuar en redes y foros sociales es un punto a favor de cualquier candidato. Sin embargo, contar con miles de seguidores en Twitter es una cosa, y tener influencia sobre ellos otra bien distinta. Muchos reclutadores cuentan ya con herramientas avanzadas para detectar si nuestros seguidores son reales o los hemos aumentado artificialmente. Resulta más conveniente un grupo pequeño, pero involucrado de seguidores, que una enorme lista inverosímil.

3. Muestra tus intereses

Debemos ser conscientes de que hay cientos de candidatos con nuestro mismo nivel formativo y experiencia laboral. Por tanto, las habilidades relacionadas con el trabajo son cruciales y las sociales, o las relacionadas con las tecnologías, puntúan. Hay que fomentarlas.

4. Escribe con corrección

Las redes sociales, especialmente Twitter, son esencialmente informales. Pero, como norma general, conviene escribir tuits y mensajes sin errores gramaticales u ortográficos, ni emoticonos excesivos. Para un potencial candidato, éste puede ser un síntoma de cómo se relaciona con los demás y por ello, el lenguaje debe ser similar al que emplearíamos en un correo electrónico.

5. Intenta mejorar

Lo bueno de las redes sociales es que sólo muestra lo que queremos, por lo que podemos mejorar nuestra imagen en ellos fácilmente. Solo hace falta querer mejorar, seleccionar bien las fotos en las que aparecemos, que muestren lo mejor de nuestros gustos y aficiones, que hablen bien de nosotros. Incluso, podemos utilizar las redes sociales para dar una imagen mejor de nosotros mismos, utilizando un lenguaje fresco y correcto.