Nadie duda de que el monitor del ordenador se encuentra entre los periféricos más importantes del escritorio o setup, especialmente si eres de los que se pasa todo el día mirándolo por motivos de trabajo u ocio. 

Pero sorprendentemente, muy pocas personas se preocupan de actualizar este componente con la frecuencia necesaria para mejorar la experiencia de visualización. 

Si eres de los que cuenta con un modelo de más de cinco años, es posible que te estés perdiendo tecnologías francamente innovadoras que te permitirán disfrutar en mejor medida de la reproducción de juegos a la hora de visualizar imágenes o vídeos. 

Los monitores puede que no sean tan emocionantes como una nueva tarjeta gráfica con soporte de trazado de rayos, o una CPU nueva de dieciséis núcleos, pero si tu monitor tiene más de 5 años, debes saber que es hora de plantearte la actualización. 

Estarás perdiendo calidad en la visualización de las imágenes. 

Las imágenes se ven mucho mejor

Una de las razones más obvias para actualizar un monitor es que verás cualquier tipo de contenido mucho mejor, incluidos los documentos ofimáticos. Efectivamente, los textos se muestran con mayor definición.

El factor de la resolución parece ser la mejora más notable. Asus presentó allá por el año 2013 el primer monitor 4K cuyo precio rondaba por aquel año la cifra de los 5.000  €. Desde entonces, los precios han bajado lo que hace posible tener un modelo 4k como el AOC AGON AG251FZ compatible con FreeSync, por menos de 400 €. 

La resolución mejorada hace que todo, desde el escritorio de Windows 11 hasta los juegos 3D, se vean de forma nítida y fluida. Las fuentes pequeñas son fáciles de leer y, gracias a las mejoras en el escalado de Windows, ahora es fácil encontrar una escala de interfaz cómoda en pantallas de alta resolución.

Y las novedades van más allá que el mero hecho del 4K. El aumento general de la resolución ha reducido drásticamente el precio de los monitores con una resolución de 2560 x 1440 píxeles, que ahora están disponibles por cifras inferiores a los 250 €. 

Se trata de una gran resolución para monitores de 27 pulgadas e ideal si deseas obtener otra serie de características modernas, como pueda ser una alta frecuencia de refresco, uso de conectores USB C (que explicaremos a continuación) y otra serie de ventajas de sonido. 

Debes saber que también existe una categoría completamente nueva de monitores ultra anchos, la mayoría de los cuales tienen una resolución de 3440 x 1440 (que es casi igual en nitidez a una pantalla ancha de 2560 x 1440). 

El espacio de visualización adicional es perfecto para entornos de productividad y aquellos que trabajen de forma habitual con configuraciones de pantalla múltiple, lo cual se ve muy bien para los juegos modernos. 

El brillo, el contraste y el rendimiento del color también han mejorado. He visto esta mejora de primera mano especialmente en los modelos de portátiles y pantallas de la última década, todos esos que han pasado por nuestras manos. 

Y es que un monitor típico vendido hace una década, con suerte podrás abordar toda la gama de colores sRGB, dejándolos con un espacio de color relativamente estrecho para trabajar. 

Por contra, muchos de los modelos de hoy en día no solo afrontan la visualización sRGB, sino que también añaden una amplia gama de DCI-P3 y AdobeRGB. Los monitores modernos muestran más colores, proporcionando una presentación visual vibrante y atractiva.

Los colores también son más precisos, incluso los monitores económicos alcanzan puntuaciones de precisión de color listos para usar que antes solo eran posibles en monitores de gama alta para uso profesional. 

Este es un cambio importante con respecto a los monitores vendidos hace 5 o 10 años, que a menudo eran muy imprecisos, especialmente los que pertenecían a la gama de precios inferior.

Hoy en día, monitores como el Asus ProArt PA247CV y el Viewsonic VG2455 ofrecen una imagen brillante y colorida por menos de 250 €. El Philips 242E1GAEZ de 24 pulgadas con 1 milisegundo tienen un precio de solo 179,99 €, resultando ser una mejora impresionante con respecto a los monitores de precio similar vendidos hace solo cinco años.

Mini LED y OLED mejoran el contraste y el HDR

¿Estás dispuesto a gastarte más de 1000 € en la compra de un monitor? Si es así, hay más buenas noticias y mejoras. Los mejores monitores ofrecen una experiencia HDR que brinda una sensación de profundidad e inmersión sin precedentes. 

Algunos monitores mini LED, como es el caso del Viewsonic XG321UG y el Asus ROG Swift PG32UQX se encuentran a la vanguardia de esta tecnología. Reemplazan la retroiluminación LED simple utilizada por los monitores más antiguos basados en una matriz de LED agrupados por zonas. 

Esto potencia el contraste de la pantalla y aumenta notablemente la calidad de los contenidos de las películas y los juegos compatibles con HDR. También hay un buen puñado de monitores QLED, como es el caso del Alienware AW3423DW que garantiza una mayor profundidad de color. 

Los monitores OLED no son tan brillantes como los Mini LED, pero pueden lograr un nivel de negros esencialmente perfecto y no muestran destellos alrededor de los objetos. Estos monitores son caros, pero hay motivos para pensar que los precios se reducirán en un futuro próximo. 

Numerosas marcas de monitores han anunciado opciones Mini LED para mediados o finales de 2022, y varios monitores OLED que utilizan el mismo panel que se encuentra en el Alienware AW3423DW mencionado, están programados para llegar a lo largo de este año.

Frecuencias de actualización y sincronización adaptativa

Lo más probable es que tu antiguo monitor LCD tenga una frecuencia de actualización de solo 60 Hz. Los primeros monitores de 144 Hz compatibles con G-Sync llegaron en el año 2014, de manera que la tendencia no se generalizó hasta varios años después.

La frecuencia de actualización es un dato relevante, no solo para los jugadores de PC, ya que también brinda una sensación de mayor capacidad de respuesta al desplazarse por las páginas web e incluso al escribir un documento de Word. 

Monitor documento de Word

No es esencial, pero ciertamente agradable. Las personas que realizan múltiples tareas y se desplazan por los documentos y pasan de una ventana a otra a alta velocidad encontrarán atractiva una alta frecuencia de actualización.

A día de hoy, muchos monitores modernos siguen siendo de 60 Hz, por supuesto, pero el precio extra que supone adquirir una pantalla de 144 Hz se ha reducido tanto que casi ha desaparecido. 

Los monitores con una frecuencia de actualización de 144 Hz ahora se venden por tan solo 200 €, con muchas opciones excelentes de 1080p en el rango de precios de los 250 o 300 €. 

Si tu presupuesto te lo permite, puedes pasar a una variedad de opciones mejoradas de frecuencia de actualización y resolución. Por ejemplo, la calidad 4K está disponible hasta 144 Hz, 1440p se puede disfrutar hasta 240 Hz y algunos monitores 1080p alcanzan los 360 Hz.

La sincronización adaptativa está muy extendida. AMD FreeSync y Nvidia G-Sync ahora son compatibles con el estándar VESA Adaptive Sync, que ha ampliado su disponibilidad. 

Todavía hay advertencias aquí, ya que existen monitores con un módulo Nvidia G-Sync, y tanto AMD como G-Sync todavía tienen varios niveles diferentes de soporte de sincronización adaptativa diferentes.

Pero, en general, es casi una función estándar en una amplia variedad de monitores, incluso los que se venden por menos de 200 € que lo admiten. 

Y luego hay una mejora que todos pueden apreciar: la claridad del movimiento. Los píxeles en las pantallas LCD de panel plano más antiguas eran bastante perezosos. Cambian cuando se les pide, pero podría llevarles una docena de milisegundos o más. 

Esta es la razón por la que las pantallas LCD muestran rastros fantasma detrás de los objetos en movimiento. Los píxeles en las pantallas más nuevas son más entusiastas, y las mejores tienen tiempos de respuesta de píxeles de blanco a negro de alrededor de media docena de milisegundos. Esa es una gran mejora.

En resumen, el movimiento es mejor en los monitores modernos. Un monitor nuevo muestra las imágenes más suaves y nítidas en situaciones en las que un monitor antiguo vacila y presenta retrasos que se traducen en una imagen más borrosa.

El extra del conector USB C

Ya hemos hablado de las mejoras asociadas a la calidad en el uso de un nuevo monitor para visualizar contenidos. Sin embargo, existen otra serie de ventajas que no debemos olvidar, como es el tipo de conexión con el que se conecta la pantalla.

El USB C, ahora tan común en una amplia variedad de teléfonos inteligentes, tablets y ordenadores portátiles, también se puede encontrar en muchos monitores. Puedes manejar video a través del modo alternativo DisplayPort y proporcionar energía a un dispositivo conectado a través de Power Delivery. 

Algunos monitores tienen un hub o concentrador de puertos USB C incorporado que puede extender la conectividad a dispositivos adicionales, añadir puertos Ethernet e incluso manejar la salida de video.

Monitor con puerto USB C

Esto es increíble si tienes un ordenador portátil con USB C. En lugar de conectar el portátil al conector de alimentación, debes saber que el monitor y otros accesorios individuales se pueden conectar todos ellos al monitor para unificar conexiones y eliminar fuentes de alimentación externas. 

Tendrás un solo cable entre tu ordenador portátil y el monitor, lo que reduce el desorden y elimina la molestia de conectar varios cables a una misma regleta de corriente, garantizando un mejor aspecto para tu escritorio. 

La conectividad USB C sigue siendo poco común, pero los modelos básicos como el Viewsonic VG2455, el Samsung M5, el Dell S2422HZ o el Philips 242E1GAEZ cuestan alrededor de 300 €. 

Los monitores con una conectividad más amplia, como el Dell P2723QE, están disponibles por alrededor de 500 €. Esto es más caro que un monitor sin USB C, pero el precio es similar a comprar un monitor y una base USB C externa por separado.

El momento de actualizar ha llegado

Así pues, es un buen momento para comprar un monitor nuevo. Aunque aspectos como la escasez de chips y la inflación han influido mucho en la mayoría de los productos electrónicos, los monitores parecen haberse quedado al margen de todo esto. 

Después de un aumento en la demanda de monitores en el año 2020, el interés volvió a la normalidad, dejando a la mayoría de los minoristas con mucho stock. Esto es especialmente cierto en el caso de los monitores convencionales del mercado masivo que se venden a precios asequibles.

Presta especial atención a la temporada de compras de finales de verano y otoño. Los monitores suelen tener grandes descuentos durante las ventas a medida que los minoristas eliminan el inventario más antiguo. 

Los descuentos más comunes se mueven entre los 100 y los 200 €. En cualquier caso, los monitores han mejorado a lo largo de los años y por el precio que comprabas uno hace 5 años, habrás visto que es mucho lo que obtienes a cambio hoy en día.  

Monitor proyector LED

Recuerda que podrás encontrar muy buenos monitores para ordenador en diferentes puntos de precio y presupuestos. Incluso los usuarios más entusiastas de PC es posible que no necesiten gastar mucho dinero para encontrar lo que quieren para su setup

Salvo los modelos Mini LED y OLED que de manera excepcional son los más caros en este momento, son muchas las ventajas que estarás consiguiendo a cambio de un bajo presupuesto. 

Artículo original publicado por Matt Smith en PCWorld US.