En el primer día del MWC de este año, Oppo nos sorprendió con el anuncio de la carga más rápida jamás vista en un móvil. Aunque aún tardaremos en verla en algún dispositivo, hay otra novedad que seguramente llegará a España todavía más tarde (si es que termina llegando alguna vez).

Se trata de las Oppo Air Glass, que también hemos podido probar en el stand que la compañía tiene en el Mobile (donde también hemos visto el nuevo Oppo Find X5 y los nuevos auriculares Oppo Enco X2). Por ahora, eso sí, solo pueden comprarse en China.

La gran pregunta es saber si unas gafas de realidad aumentada como estas merecen tal espera y si deberíamos pedirles que se apresuren a sacarlas a la venta también en España y otros mercados. Como toda nueva tecnología, tienen sus pros y sus contras.

Aunque desde el stand nos las presentan como gafas de realidad aumentada, son más bien de realidad asistida (o extendida), pero eso les da la practicalidad y la usabilidad en el día a día que seguramente carecen los cascos de realidad virtual o de realidad aumentada.

Presentadas por primera vez en el INNO Day de 2021, consisten en unas gafas normales y corrientes que incluso se pueden graduar y a las que va enganchada otra lente que sirve de proyector. Es aquí donde empieza la aventura.

Oppo Air Glass

"Como sugiere su diseño futurista, las Oppo Air Glass van a revolucionar la forma en la que vemos y consumimos información. La pantalla, fácil de usar, puede presentar menajes clave en frente de nuestros ojos. Con las Oppo Air Glass, el mundo nunca va a volver a ser igual", afirmó el vicepresidente de la compañía Levin Liu en su presentación.

Que vayan a revolucionar la forma en la que consumimos información está todavía por ver, pero nadie puede negar que su diseño bien podría formar parte de una película de ciencia ficción de hace unos años donde intentaban predecir cómo sería el mundo en 2022.

La lente que se engancha a la montura viene con un microproyector Spark, un microLED, el Qualcomm Snapdragon Wear 4100 y una pantalla de guía de ondas de difracción óptica personalizada. Puedes interactuar con el dispositivo a través de los toques, la voz o el movimiento de cabeza, aunque solo he podido probar lo primero.

En concreto, lo he usado para cambiar la página del proyector (un toque para ir hacia adelante; dos para ir hacia atrás). Esta es una de las funciones más evidentemente prácticas de las gafas: poder leer un discurso durante una presentación sin leer el papel.

Las palabras (en verde sobre fondo negro) te aparecerán delante y bastará con que las leas. En mi experiencia, no siempre aparecen nítidas del todo y definitivamente necesitarás graduar las gafas que acompañan el dispositivo para poder leer bien.

Otra función con mucho potencial es la de usar las gafas como mapa. Me explico. En la pantalla, te aparecerán las indicaciones que deberás seguir para llegar a tu destino. Todavía no funciona con Google Maps, pero no se descarta en un futuro.

Más allá de eso, podrás usar las Oppo Air Glass para consultar la hora, saber qué clima hace o para traducir simultáneamente lo que otra persona te está diciendo. Para ello, lo ideal sería tener dos pares de gafas, uno para cada interlocutor.

Ambos dispositivos deberán emparejarse para que la voz de uno de los parlantes se traduzca automáticamente y aparezca en forma de texto en la pantalla del otro. Por ahora, solo funciona entre chino e inglés, aunque pronto se añadirá japonés y coreano.

Oppo Air Glass

¿Llevaría yo alguna vez unas gafas así por la calle? Seguramente no. ¿Son la solución ideal con la que llevamos décadas soñando? Tampoco ¿Pero significa eso que hay que desecharlas al completo? En absoluto.

No son perfectas. Tienen fallos evidentes y pueden todavía mejorarse. Por ejemplo, los ojos inevitablemente se te moverán hacia la derecha para poder ver qué hay escrito en la pantalla y eso quedará de todo menos natural.

Además, el diseño propio de la lente que actúa de proyector es poco discreto, por lo que otras soluciones como las Ray Ban Stories parecen más acertadas (aunque no perfectas).