Cuando las temperaturas suben a niveles intempestivos, como estamos viviendo estos días, puede resultar difícil trabajar, dormir y simplemente vivir. Esto es especialmente cierto en aquellas casas que no están preparadas para un clima realmente caluroso.

Por suerte, tenemos algunos consejos para cambiar tus hábitos y el uso que haces de tus electrodomésticos para ayudarte a superar la ola de calor, especialmente si trabajas desde casa.

Evidentemente, están dirigidos a hogares que no disponen de aire acondicionado, pero puedes utilizarlos igualmente si solo lo tienes en algunas habitaciones.

1. Empieza el día con hielo

Cambia tu café de la mañana por un café con hielo. Breville vende una cafetera para eso fácil de usar, pero no es necesario tener una máquina específica. Solo tienes que llenar un vaso con hielo (y leche helada, si es así como lo tomas), preparar tu café como de costumbre y verterlo.

Combatir la ola de calor

Es también un buen momento para hacer batidos. Es probable que sientas menos hambre a medida que sube la temperatura, pero un batido frío te hidratará. Puedes añadir proteínas en polvo, avena, fruta e incluso verduras (si tienes un estómago fuerte y te gustan los retos).

2. Prepara tu nevera y tu congelador

Saca la bolsa de agua caliente y llénala con agua fría de la nevera para hacer una compresa fría que puedas ponerte en la parte baja de la espalda para refrescarte.

Si necesitas algo más para mantenerte fresco, y no te importa arriesgarte a dañar la bolsa de agua caliente, puedes llenarla dos tercios con agua y congelarla para usarla como bolsa de hielo. Recuerda dejar espacio suficiente para que el agua se expanda cuando se congele: aumentará un 9 % de volumen.

Para tener siempre a mano bebidas frías durante el día, llena a medias algunas botellas de agua y colócalas de lado en el congelador. Cuando quieras beber algo, saca una y llénala de zumo o agua.

Si crees que es probable que te olvides de mantenerte hidratado, programa una alarma en tu teléfono para que te recuerde que debes beber un vaso de agua de forma regular.

3. Cierra las ventanas, cortinas y persianas

Aunque parezca contradictorio, cierra las ventanas. Al igual que cuando hace frío, funcionan a la inversa, manteniendo el aire caliente fuera de tu casa. Y aunque te parezca más sofocante, cierra las cortinas y baja las persianas para evitar que el sol entre por las ventanas y caliente tus habitaciones.

Si aún no tienes uno, es el momento de invertir en un ventilador. Más de uno, idealmente. (Mejor aún, si puedes permitírtelo, adquiere un aire acondicionado portátil en su lugar.)

Si solo tienes que preocuparte por ti, obviamente puedes poner el ventilador lo más cerca posible de ti para conseguir el efecto clásico del perro que saca la cabeza por la ventanilla del coche.

Pero, si lo que quieres es enfriar una habitación entera, hay otras ideas sobre dónde colocar el ventilador.

Siempre que las ventanas no reciban demasiada luz solar directa, puedes colocar un ventilador frente a una ventana abierta, mirando hacia fuera de la habitación, para ayudar a expulsar el aire caliente.

Si tienes un segundo ventilador, colócalo orientado hacia el interior para ayudar a que circule el aire más frío. Esta es la mejor manera de colocar los ventiladores para refrescar una habitación cuando llegues del trabajo al final del día o para preparar tu dormitorio antes de dormir.

4. Afronta el mediodía

La temperatura suele subir durante el mediodía y es posible que necesites una ayuda extra. Seguro que has oído hablar sobre el truco de poner un cuenco con cubitos de hielo delante de un ventilador para enfriar más el aire. En lugar de utilizar cubitos de hielo, llena recipientes Tupperware o cuencos con agua y congélalos.

Acabarás teniendo grandes trozos de hielo, que durarán mucho más. No enfriará el aire tanto como con los cubitos de hielo, ya que hay menos superficie por la que pasa el aire. Pero esto te dará un impulso de enfriamiento más prolongado que puede hacerte pasar las horas más calurosas.

Consejos ola de calor

5. Mantente alejado del horno

Cuando llegue la noche, es posible que estés harto de los batidos de pepino y brócoli (para ser sincera, yo estoy harta solo de pensar en ellos). Puede que incluso decidas que quieres comida caliente.

Hagas lo que hagas, no enciendas el horno ni la vitrocerámica, ya que calentarán la cocina y te cocinarán a ti mientras cocinas. Una freidora de aire o un microondas son la mejor opción para cocinar en una ola de calor.

6. Duerme tan bien como puedas

Dormir no es fácil durante una ola de calor, pero hay algunas cosas que puedes probar para hacerlo un poco más soportable.

Abre las ventanas y coloca ventiladores en tu dormitorio, como se indica más arriba, con un ventilador frente a una ventana abierta, orientado hacia el exterior de la habitación, y un segundo ventilador orientado hacia el interior para hacer circular el aire.

Dúchate con agua fría y coge una de las botellas de agua fría que preparaste antes para usarla como compresa fría sobre la cama.

Artículo original publicado en Tech Advisor.