El auge de las cámaras reflex, y la llegada de modelos cada vez con más resolución, más velocidad de ráfaga y posibilidad de grabar vídeo Full HD, hace necesarias tarjetas de almacenamiento cada vez más rápidas y de mayor capacidad. Con ese objetivo se han diseñado las nuevas tarjetas Compact FlashSanDisk Extreme Pro, unas tarjetas UDMA-6 que funcionarán en cualquier cámara que admita CF, pero que ofrecerán lo mejor de si mismas en las que tengan bus UDMA-6, como la recién presentada Canon EOS 7D.

sandisk extreme proLas Extreme Pro sustituyen a las anteriores Extreme IV, pasando de 45 MB/s (300X) a 90 MB/s (600X), además se fabricarán sólo en capacidades elevadas: 16, 32 y 64 GB. Estas nuevas tarjetas utilizan el nuevo controlador de memoria Power Core Controller, que es capaz de escribir simultáneamente en dos canales, logrando así duplicar el rendimiento.

Además, SanDisk ha mejorado la gestión del desgaste de las celdas, un fenómeno propio de la tecnología flash, que limita la vida de las tarjetas a cierto número de ciclos de escritura, haciendo que la tarjeta falle, cuando falla la primera de sus celdas. Ahora, el controlador es capaz de utilizar todas las celdas de la tarjeta de forma más homogénea, evitando que se escriba siempre en las primeras hasta su agotamiento.

Las Extreme Pro están garantizadas para funcionar entre -25 y 85 º y con el 90% de humedad, e incluso para resistir inmersiones sin que su contenido se vea comprometido.

Para poder aprovechar la nueva velocidad de lectura en el ordenador, será necesario utilizar un nuevo adaptador ExpressCard que se venderá a finales de octubre.

En una primera prueba rápida con estas tarjetas y una cámara Canon EOS 50D, conseguimos reducir el tiempo de grabación, comparado con una Extreme IV, en aproximadamente un 30%. Y no hay que olvidar que la 50D no es una de las cámaras que más beneficio le pueden sacar.

Las Extreme III también se renuevan

Por otra parte SanDisk también ha acelerado la gama inferior, que ahora se denominarán SanDisk Extreme (sin el III) y que pasan de 30 MB/ s a 60 MB/s (400x). Estas tarjetas se fabricarán con capacidades entre 8 y 32 GB y son UDMA5.

Las nuevas tarjetas estarán a la venta en menos de un mes. La de 16 GB costará 259,9 €; la de 32 GB, 459,9, y la de 64 GB, 859,9 €.