Hace un tiempo se predecía que con la llegada de las tablets los portátiles iban a dejar de existir. No obstante, esto no fue así. De hecho, hoy en día el portátil se ha convertido en un dispositivo imprescindible para muchas personas. 

En páginas web como la nuestra, tenemos oportunidad de probar los dispositivos nuevos que llegan al mercado para analizarlos en profundidad y de este modo poder ofrecerte una review con nuestros consejos de compra. 

Ahora bien, si sueles leer este tipo de review, es normal que te preguntes qué es lo que tenemos en cuenta o los pasos que seguimos para poder afirmar si un dispositivo merece o no merece la pena. 

Normalmente, en los ordenadores (incluyendo los portátiles), el rendimiento suele ser el punto clave a tener en cuenta, sin embargo, no nos quedamos ahí. 

Lo primero que debes saber es que cuando nos llega un portátil para probar, utilizamos el ordenador como utilizaríamos uno nuestro, de este  modo podemos hablarte de una experiencia real y natural. 

En nuestro caso, siendo periodistas, dependemos de los portátiles a diario para hacer el trabajo. Nuestra carga de trabajo típica - procesamiento de textos, edición de imágenes o vídeo, navegación web, etc. - es una combinación perfecta de tareas para ver cómo funciona un portátil en el mundo real.

En el transcurso de una semana, o a menudo más, escribimos mucho, usamos el trackpad para navegar, conectamos varios dispositivos y, por supuesto, miramos la pantalla todo el día. Así que inconscientemente estamos probando todos los aspectos de un portátil sólo por pasar un día de trabajo con el producto analizado.

Por otro lado, no siempre trabajamos en la oficina. Muchas veces tenemos que acudir a eventos y ruedas de prensa a las que como no, llevamos nuestro portátil. Esto nos da la oportunidad de saber cómo de “portátil” es ese portátil que probamos. Nos referimos a diseño (¿es cómo de llevar de un sitio a otro?, ¿pesa mucho?), o a duración de la batería (muchas veces no habrá enchufes disponibles), entre otros. 

Una cosa a tener en cuenta es que solo podemos probar el modelo que nos envían, que en el mundo de los portátiles podría ser uno de muchos para el mismo dispositivo. Podría estar disponible con un procesador de menor especificación, más almacenamiento o una pantalla de 4K, pero siempre te aconsejaremos cuál es el más adecuado según las diferentes tareas y tipos de usuario/a. 

Una vez analizado, añadiremos portátiles que se ajusten a nuestras mejores tablas de compra, incluyendo las siguientes categorías:

Puntos de referencia: benchmarks 

Como venimos diciendo, el trabajar día a día con un portátil es esencial para poder analizar el dispositivo correctamente. Aún así, también sometemos al ordenador a una serie de pruebas estándar de la industria. 

Existen muchas pruebas de este tipo, todas ellas con números y marcaciones diferentes. Así que seleccionamos tan solo unas pocas para no aturullar al lector o lectora con demasiada información innecesaria. 

Para probar el rendimiento utilizamos aplicaciones como Geekbench y PCMark para darnos puntuaciones relacionadas con la informática y el rendimiento general. 3DMark entonces prueba las capacidades gráficas y realizamos una prueba apropiada dependiendo de si un portátil es económico o de gama alta.

Además, los portátiles gaming están sujetos a pruebas de referencia incorporadas de títulos populares de triple A como Wolfenstein: Youngblood. Realizamos estas pruebas en un rango de diferentes resoluciones y configuraciones gráficas para saber exactamente qué velocidad de fotogramas puede manejar el portátil.

En cada revisión, ponemos estos resultados en un gráfico práctico comparado con los rivales y a menudo con las generaciones anteriores.

La pantalla es un elemento clave para cualquier portátil y no solo confiamos en nuestros ojos a la hora de analizarla. Usamos Datacolor SpyderX - un dispositivo dedicado a la calibración de la pantalla - para analizar elementos clave como el brillo y la gama de colores y de este modo comprobar si los datos que ofrece el fabricante son reales (a veces nos encontramos con que están algo “exagerados). 

Finalmente, hacemos funcionar todos los portátiles a través de la misma prueba de batería para obtener una cifra objetiva de cuánto tiempo pueden durar en horas y minutos. Para ello los cargamos al 100 %, configuramos la pantalla a 120cd/m2 y reproducimos un vídeo HD hasta que la batería se agota.

Si el portátil ofrece algún tipo de carga rápida, también lo probaremos, viendo típicamente cuán lejos puede cargar desde el 0 % en el espacio de 30 minutos.