A Huawei le ha vuelto a salpicar la guerra comercial entre China y Estados Unidos. En esta ocasión, la compañía china se ha visto obligada a posponer el lanzamiento del nuevo portátil de su gama MateBook, que tenía pensado anunciar esta semana.

Así lo confirmó a la CNBC el director ejecutivo de la división de consumo de la empresa, Richard Yu, quien además añadió que todavía desconocen la nueva fecha de estreno. El aplazamiento podría alargarse indefinitivamente hasta que cese el veto de Trump.

Se trata del primer producto que Huawei cancela como consecuencia del bloqueo que el gobierno de Estados Unidos ha puesto a la empresa china, que ya no puede colaborar con fabricantes americanos como Intel o Microsoft para sus dispositivos.

Desde Huawei son conscientes de que el país norteamericano los ha puesto en su lista negra. Yu reconoce que, de no cambiar esto en el futuro más cercano, el nuevo MateBook no podrá salir nunca a la venta.

Para intentar paliar las inevitables consecuencias de la batalla comercial entre Pekín y Washington DC, la multinacional con base en Shenzen ya se está preparando para que su negocio no dependa como hasta ahora de proveedores estadounidenses.

Por un lado, Huawei estaría aprovechando la demora en el veto definitivo para ir almacenando reservas de componentes y además ya estaría preparando para este mismo año el lanzamiento en China de su propio sistema operativo.

Huawei, principal víctima de la guerra comercial entre China y Estados Unidos

Por ahora, el principal afectado por la disputa de intereses entre los gobiernos de China y Estados Unidos es sin duda Huawei. A finales de mayo se conocía que Google dejaría de ofrecer sus servicios a los nuevos smartphones de la marca.

Esto se vio reflejado en el anuncio de la nueva serie 20 de Honor, submarca de Huawei. Aunque finalmente sí fue lanzado al mercado, en un principio se preveía que estos nuevos terminales serían el primer producto de la empresa china en ser cancelado.

Todo ello ha hecho que Huawei también tenga que posponer sus planes de convertirse en el primer fabricante de smartphones del mundo, por encima de Samsung, que lidera actualmente el sector. Según reconoció el ejecutivo de la división de consumo Shao Yang, esta ambición tendrá que esperar.