Mientras que los videojuegos pueden ser la excusa perfecta para huir de los problemas del día a día, se ha demostrado que algunos títulos pueden ser la plataforma perfecta para abordar esos problemas sociales de los que la gente busca escapar.

Nunca hubiera pensado que la franquicia de Los Sims entraría dentro de esta última categoría, pero aquí estamos. La última expansión de la serie Los Sims 4 es Vida Ecológica y le permite a los jugadores participar del movimiento ecológico dentro de su barrio: votar iniciativas verdes, reducir el impacto medioambiental, fabricar sus propios muebles y cultivar sus propios alimentos.

Tras años de repetir la misma fórmula en sus expansiones, EA ha arriesgado con Vida Ecológica. No solo se introduce un tema nuevo a la franquicia de Los Sims, sino que hay el beneficio añadido de educar a la gente sobre un tema que está teniendo un impacto social más amplio.

Me ha permitido descubrir que vivir de forma sostenible puede reducir mis costes de vida gracias a un sistema de facturas actualizado, que tiene en cuenta cualquier consumo de energía y agua. Se me ha animado a reciclar muebles y otros bienes y no a comprar nuevos, y así disfrutar de los beneficios de tener algo único y hecho a mano.

También he podido entender el valor de, en una comunidad, votar en conjunto para hacer cambios en toda la ciudad, y cómo nuevas reglas y regulaciones pueden afectar físicamente nuestro entorno. Si bien es cierto que en la vida real no esperaría que la basura y la contaminación fuera limpiada de un día para otro como en el juego, es muy importante entender el poder de ser activos y abogar por el cambio desde los consejos locales.

Aunque EA es la última compañía en publicar un título relacionado con el cambio social, no es la única. En el podcast This Game Changed My Life (necesitarás una VPN para escucharlo), un jugador con psicosis explicó cómo el juego Hellblade le había ayudado a entender su condición.

Este capítulo también habla sobre cómo los creadores de Hellblade tenían la intención de recrear de forma precisa esta enfermedad mental para así darle voz a esos que sufren de psicosis en su día a día. El equipo trabajó con neurocientíficos de la Universidad de Cambridge e incluso entrevistaron a personas diagnosticadas para asegurar que el juego hacía un retrato fiel a la realidad.

Poner el foco en condiciones como esta es solo una forma en la que los videojuegos están intentando concienciar sobre la salud mental. Más recientemente, hemos visto cómo los juegos pueden ser la respuesta a la ansiedad provocada por el aislamiento durante la pandemia.

Algunos consideran a Deus Ex como uno de los líderes de la crónica social en los videojuegos, ya que trata de la división política, la vigilancia en masa y el control corporativo. Anima al jugador a cuestionarse todo lo que ven, algo que el portal New Normative remarca que sigue siendo relevante en la era de las fake news.

Mafia III es otro título que rompió todas las fronteras en su lanzamiento, con una crónica social sobre el racismo que es especialmente relevante ahora con las protestas que están ocurriendo en Estados Unidos relacionadas con la muerte de George Floyd y la brutalidad policial contra la comunidad negra. El jugador coge el papel de Lincoln Clay, un hombre de raza mixta que vive en el sur de Estados Unidos en 1968. Mientras exploras la ciudad, te perseguirá el prejuicio: desde estar más vigilado por la policía a los insultos de gente con la que te encuentras y tener que enfrentarse a grupos supremacistas blancos como el Ku Klux Klan. 

NHPR habló con los creadores del juego, que hicieron una investigación muy exhaustiva de la época mediante películas, literatura y podcast sobre el racismo para crear una experiencia auténtica (y empática) para el jugador. Incluso se reproducen hechos y cifras a través de la radio del juego para educar aún más a los jugadores. El periodista Ed Fowler explicó por qué esto es importante: “La forma que tiene de evocar esa época y que siga resonando hoy en día”.

En el escenario independiente, hay un evento dedicado en su totalidad a juegos que abordan temas sociales. El festival Games for Change es un gran evento pensado para compartir “cómo los videojuegos y los medios de inmersión promueven la resistencia, la conectividad y el bienestar”. Esto incluye mejoras tecnológicas y de accesibilidad en los juegos, problemas sociales y cívicos, títulos educacionales y salud/bienestar.

Adam Gazzaley de Neuroscape es uno de los participantes de este año. Neuroscape analiza videojuegos para entender cómo pueden curar ciertas condiciones cerebrales, como el TDAH, el autismo, la depresión, la esclerosis múltiple, el Parkinson y el Alzheimer. Esto lleva la idea de usar el juego para un bien social un paso más allá, ya que su trabajo podría tener un impacto directo e inmediato en sus tratamientos.

Hay juegos más mainstream que también tienen un efecto positivo directo. Brain Training del Dr. Kawashima ha sido diseñado para mejorar las habilidades mentales y la memoria, mientras que Ring Fit Adventure mejora tu salud física al mismo tiempo que te adentra a una trama llena de aventuras. Puede que esto no sea tan revolucionario como lo que hacen en Neuroscape, pero demuestra que los videojuegos pueden hacer mucho más que solo entretener.

Todos estos ejemplos demuestran que hay varias formas en las que los juegos pueden empujar el cambio, algo que se extiende en una gran variedad de géneros. EA está dando ejemplo a otros estudios al haber situado una de sus grandes franquicias al frente de la crónica social con Los Sims 5 Vida Ecológica.

Quizás en el futuro el equipo de Los Sims podría examinar formas con las que seguir en esta línea pero tratando un tema que resuene una comunidad más amplia. Siendo un juego de simulación, las posibilidades son infinitas, y quizás esto es algo que tendrán que abordar en Los Sims 5.

Por supuesto, puedes seguir usando Los Sims Vida Ecológica para crear un pequeño mundo caótico. Ya dicen eso de “Play with Life” y tal.

Artículo original publicado en TechAdvisor UK.