Nuestras compañeras de la versión norteamericana de nuestra web, es decir, PCWorld.com, respondieron la siguiente pregunta de un lector: 

"¿Debería cambiar a una consola o actualizar la tarjeta gráfica que ya tengo?"

La editora de PCWorld USA, Alaina Yee, respondía: "Esta misma pregunta desata siempre debate entre los jugadores/as de PC. Sin embargo, a veces tiene sentido elegir una consola como alternativa o, al menos, como respuesta a corto plazo a la escasez actual de componentes".

La elección de una consola es mejor si cumples algunos requisitos: si tu GPU es muy vieja y/o poco potente (y es incapaz de reproducir los últimos videojuegos), vives en una zona con mala conexión a Internet, si te gustan los videojuegos de Microsoft o Sony y sobre todo: si no te importa cambiar a un ecosistema totalmente nuevo. 

Obviamente, también tendrás que sentirte cómodo/a pagando un extra por el acceso al multijugador online, ya que en algunos casos puede ser necesario.

Recomendamos la Xbox Series S de 299,99 € de Microsoft si buscas la opción más barata. También permite acceder a Xbox Game Pass, un servicio de pago que funciona como Netflix pero para el alquiler de juegos; dependiendo de tus gustos, puede resultar más barato que pagar directamente por los juegos que quieras jugar.

La PlayStation 5 Digital Edition de Sony, de 400 euros es la siguiente mejor opción, y también ofrece una mayor fidelidad gráfica.

Aun así, las consolas de nueva generación también son difíciles de conseguir estos días. Aunque la situación no es tan dura como la de las tarjetas gráficas de la serie RTX 30 o Radeon RX 6000, hay que estar atento/a a la llegada de nuevas existencias y aprovechar rápidamente las oportunidades.

Por eso, para la mayoría de los jugadores/as de PC, GeForce Now es la mejor medida provisional. Este servicio gratuito de streaming te permite jugar a los juegos que ya tienes en los servidores de Nvidia, quitándote la carga de tu propia máquina. (Incluso puedes probar el trazado de rayos si decides optar por el nivel de servicio de pago).

Y lo que es más importante, GeForce Now puede funcionar en todo tipo de máquinas de gama baja (¡incluidos los Chromebooks!), con unos requisitos de sistema muy generosos para los ordenadores Windows más antiguos. Muchos PC construidos en la última década funcionarán.

Dicho esto, no todos los juegos forman parte del catálogo de GeForce Now. El servicio también requiere una conexión de banda ancha con una velocidad de descarga de al menos 15Mbps, y que tu PC se conecte a tu router a través de un cable ethernet o una conexión Wi-Fi de 5GHz.

Así que si las consolas y GFN no te funcionan, puede que tengas que esperar un poco más, lo que lamentablemente no será hasta finales de la primavera o el verano, a este ritmo. Son tiempos dolorosos los que corren.