En 2012, los números de las redes sociales, y por ende, su importancia, continuó incrementándose. Así Facebook superó, en 2012, la impresionante cifra de 1.000 millones de usuarios, y camino va de desbancar a China o India en lo que a número de habitantes se refiere si realmente fuera un país.

Otra de las redes sociales que más ha crecido ha sido Twitter, quien en 2012 contó con un nuevo miembro de alto nombre: el Papa Benedicto XVI. Twitter, como ya es costumbre, es la herramienta más utilizada por los internautas para comentar la actualidad local, nacional o mundial. Las elecciones presidenciales de Estados Unidos (también las autonómicas españolas) o el Huracán Sandy fueron dos acontecimientos que se narraron a través de Twitter. No obstante, y quizá por el incremento del número de usuarios, la privacidad continúa siendo el talón de Aquiles, no sólo de Facebook o de Twitter, sino de todas las redes sociales. Y es que los usuarios cada vez están más preocupados en conocer qué es lo que pasa con sus datos personales una vez que están en Internet.

Facebook sale a Bolsa

La importancia de las redes sociales quedó patente el 18 de mayo, cuando Facebook salió a Bolsa. A las 11 de la mañana hora de la costa este de Estados Unidos (las cinco de la tarde en España) FB (el símbolo de Facebook) comenzó su andadura oficial en el Nasdaq. Finalmente, el valor inicial de sus acciones fue de 38 dólares por acción, lo que implicó que, en un primer momento, la red social estuviera valorada en 104.000 millones de dólares.

No obstante, no todo salió como se esperaba. El día de su salida a Bolsa, Facebook comenzó a cotizar más tarde debido a “problemas técnicos”. A pesar de que se apuntó a estos como una de las causas por los que Facebook había sufrido “el efecto gaseosa”, las acciones no acabaron de recuperarse, debido a que algunos analistas estimaron que el precio de salida de las acciones fue más elevado de lo que debería de haber sido.

Es más, en agosto Citigroup acusó al operador del mercado Nasdaq de "negligencia" en su gestión de la salida a Bolsa de Facebook, asegurando que debía pagar "cientos de millones de dólares" más de lo que ha propuesto para compensar las pérdidas que ocasionaron los problemas en el debut de la red social.