Google Chrome es el líder indiscutible en lo que respecta a navegadores web y se estima que más del 63% de los usuarios a nivel mundial, recurren a él diariamente para sus sesiones de navegación web. 

Source: StatCounter Global Stats - Browser Market Share

Uno de sus grandes atractivos siempre ha sido la velocidad de ejecución, con un diseño limpio y un avanzado motor javascript, lo que significa que la carga de páginas se realiza de forma más rápida que cualquiera de sus rivales. 

Otro factor clave ha sido su profunda integración con la cuenta de Google, la forma preferida para que millones de usuarios utilicen el correo electrónico Gmail a diario, accedan a los mapas (Google Maps) y vean vídeos en YouTube. Iniciar sesión en un dispositivo nuevo también aporta historial y marcadores previos. 

Chrome ha creado lo que parece ser una ventaja inexpugnable entre los navegadores web, pero Microsoft Edge está intentando volver a ser una alternativa seria. Su última versión era de enero, pero ahora vendrá incluida con todas las futuras actualizaciones de Windows 10. 

De esta forma, cualquier dispositivo que ejecute alguna versión de Windows 10 desde abril de 2018, es compatible con la última versión de Edge, lo que significa que ahora muchos más usuarios tendrán acceso a Edge que los que lo tenían en el pasado. 

Curiosamente, Edge ahora usa Chromium, el software de código abierto que siempre ha sido la columna vertebral de Chrome desde su lanzamiento. 

En una publicación realizada en el blog oficial de Microsoft, la compañía llama la atención sobre las funciones que pueden hacer que te replantees su uso nuevamente. La copia inteligente te permite seleccionar elementos específicos de una página web y pegarla en otra ubicación. 

También hay un modo de lectura dedicado que hace más fácil la lectura de documentos o páginas con abundante texto. También ofrece la posibilidad de crear colecciones, algo que aún no encontrarás en Chrome. 

Todo se sincroniza a través de una cuenta de Microsoft que reúne las aplicaciones de Outlook, Teams y Office bajo un mismo techo. Es toda una alternativa a la oferta de Google, aunque puede que todavía no sea tan completa como parece.

Por supuesto, si todos usaran Windows 10 en modo S, no podrían descargar Chrome ya que tendrían que ceñirse al uso de la tienda oficial de Microsoft. Parece poco probable que haya más restricciones contra Chrome en las versiones de Windows 10 Home y Pro. 

Microsoft quiere que Edge recupere su reputación por méritos propios y no por ser la única opción. Edge parece que no se potenció debidamente cuando fue lanzado por primera vez en 2015 junto a Windows 10, pero ahora hay razones por las que podría convencer. 

El rápido crecimiento de Google Chrome desde su lanzamiento, allá por el año 2008 podría dar cierta esperanza a Microsoft de que lo mismo podría suceder con Edge para volver a ser el que un día fue el navegador web oficial de Microsoft.