La versión beta del servicio ya está siendo probada y se puede acceder a ella previa invitación, según ha reconocido el propio Kyncl, en una conferencia que se celebra estos días en California. "Hay una parte de la audiencia que quiere más cosas y que está acostumbrada a pagar por ellas. Pero no creo que cambie nada para el resto de los usuarios”, ha subrayado el directivo.

Según Reuters, el pasado mes de diciembre Google aseguraba que la suscripción sin publicidad costaría unos 8 dólares al mes y permitirá a los usuarios ver vídeos online y escuchar música mientras siguen funcionando otras aplicaciones.

El plan representaría un cambio significativo para el Nº 1 de los vídeos on line del mundo, cuyos vídeos gratis, a menudo acompañados de anuncios cortos, atraen a más de mil millones de usuarios al mes.