BAE Systems, compañía de defensa británica, se encuentra investigando la posibilidad de desarrollar un avión sin piloto, que pueda despegar y aterrizar sin intervención humana. Las pruebas se están realizando en Lancashire, al noroeste de Inglaterra, con una aeronave Jetstream 31.

El avión está equipado con tecnología que además de permitir que éste siga una ruta marcada, hace posible que también pueda cambiarla de acuerdo al tráfico aéreo o la meteorología del momento. Precisamente por eso se trata de un aparato mucho más seguro que un dron sin piloto, que no tiene capacidad de reacción ante imprevistos.

A través del Sistema de Alerta de Tráfico y Evasión de Colisión (TCAS, por sus siglas en inglés) esta aeronave recibe información puntual acerca de la meteorología además de datos sobre la posición, ruta y velocidad de otras aeronaves. Gracias a ello puede calcular si se encuentra en una ruta segura, donde no haya ningún peligro de colisión. Además, va equipada son un sistema de cámaras que posibilita localizar otras aeronaves que no haya detectado previamente por carecer éstas de señal TCAS.

De momento, parece que todavía queda bastante tiempo para que estas aeronaves autónomas sin piloto puedan realizar servicios regulares de vuelo. Aunque desde la industria aeronáutica siguen con las investigaciones para que llegue a convertirse en una realidad que empezará, eso sí, por los vuelos de carga.