Está trabajando en ello un grupo de investigadores de la Universidad de Oxford y se trata de una tecnología que según la autoridad de estándares, IEEE Spectrum, “toma la luz de las líneas de datos de fibra óptica, la amplifica y la emite en una habitación”. El resultado es un sistema capaz de transmitir datos a más de 100 gigabits por segundo.

Esta velocidad supera el ratio de transmisión de las tecnologías wireless actualmente disponibles comercialmente. En comparación, los sistemas 802.11ac, el actual estándar del mercado, alcanza un ratio máximo de entre 7 y 10Gbps. Y los investigadores de Oxford aseguran que esto es solo el principio y que se podrían llegar a alcanzarse los 3 terabits por segundo.

A pesar de ello, esta nueva tecnología tiene limitaciones. Como utiliza la luz para transmitir datos, es necesario que exista una clara línea de visión entre los transceptores de los dispositivos, por lo que transmitir datos a través de las paredes es una utopía.

Según el IEEE Spectrum, el equipo de investigación trabaja para “desarrollar un sistema de seguimiento y localización que permita al usuario situar un portátil en cualquier lugar y que el sistema lo encuentre y cree un vínculo con otros dispositivos".

Seguro que no veremos una conexión de 100 Gbps en nuestra casa a corto plazo, sobre todo por los rangos a los que funcionan las conexiones actuales. Sin embargo, con nuestro insaciable apetito de ancho de banda, no es irracional pensar que algún día podríamos ver algo parecido a lo que proponen los expertos de Oxford.