La calidad de los televisores ha aumentado considerablemente a lo largo de la última década, pasando de la antigua definición estándar (SD), a la alta definición (HD) o a la resolución 4K (o Ultra HD) y 8K en las últimas ediciones. A esto se le añade mejoras considerables en los paneles y la forma de iluminarlos.

Pero, si eres de los que ha comprado recientemente un modelo 4K, puede que sea el momento de mirar hacia otro lado, ya que la imparable marcha que lleva la tecnología, ha propiciado que las principales marcas apuesten firmemente por modelos de televisores 8K. 

Dicho esto, ¿qué ofrece realmente un modelo 8K y cuáles son las diferencias frente a 4K? ¿Merece la pena dar el salto de calidad a 8K teniendo en cuenta el tipo de contenido disponible actualmente?

Diferencias entre un televisor 4K y 8K

En el sentido matemático, 8K tiene cuatro veces más la cantidad de píxeles que uno con 4K. Un televisor Full HD tiene una resolución de 1920 x 1080, que describe la cantidad de píxeles que se muestran a lo ancho (1920) y la cantidad de líneas horizontales de la pantalla (1080). 

Así, 4K ofrece 3840 x 2160 píxeles, y con un poco de redondeo en la primera figura, obtienes 4K (donde K representa la cifra de mil). En otras palabras, un televisor 4K tiene casi cuatro mil píxeles de izquierda a derecha de la pantalla. 

En la misma medida, técnicamente podríamos llamar a un televisor HD como un modelo 2K. Con 8K, estos números aumentan una vez más para alcanzar la friolera de 7680 x 4320 píxeles, con la primera cifra redondeada para sugerir 8 mil. 

Entonces, tener un televisor 8K es algo similar a pegar 16 televisores Full HD juntos en una cuadrícula de 4 x 4. Por supuesto, hay otro factor a considerar, que es cuántos píxeles en total se muestran en la pantalla, pero esto te puede ofrecer una idea clara del incremento de definición. 

Si usamos la calculadora de los píxeles por pulgada, podremos ver que si aplicamos estas resoluciones para definir a una pantalla de 55 pulgadas, cada una tendrá los siguientes resultados que mostramos a continuación: 

  • HD: 40 dpi y un total de 2.073.600 píxeles (2 MP) en toda la pantalla
  • 4K - 80 dpi y un total de 8.294. 400 píxeles (8 MP) en toda la pantalla
  • 8K - 160 dpi y un total de 33.177.600 píxeles (33 MP) en toda la pantalla

Estos números significan que cuanto mayor es la resolución, más píxeles se empaquetan en la pantalla, lo que a su vez hace que las imágenes sean más nítidas y con definición. Como los píxeles son más pequeños, hay menos posibilidades de ver los puntos que forman una imagen y su granulado.

Los detalles importan, no el número de píxeles. De esta forma, el 8K te ofrece 33 millones de píxeles (7680 x 4320), y cuantos más píxeles, más densidad. Para entender el realismo del 8K, lo importante es hacer que cada píxel aparezca de manera independiente y diferente al ojo humano.

¿Mejora 8K la calidad de emisión de películas y programas de TV?

En la actualidad, existe muy poco contenido en calidad 8K, de manera que los televisores 8K se ven en la necesidad de mejorar el contenido de baja resolución. Este es el mismo proceso que vimos con 4K, para los que los contenidos tardaron en llegar y más teniendo en cuenta el espectro de frecuencias compartido.

En líneas generales, se llevan a cabo técnicas de interpolación, no solo para hacer que la imagen más pequeña llene toda la pantalla, sino que también para que pueda llenar algunos detalles y, en general, mejore la calidad de la imagen.

Piénsalo, si colocas un DVD antiguo (que tiene una resolución de 720 x 480) en tu televisor 4K, solo ocupará aproximadamente una quinta parte de la pantalla debido a la cantidad de píxeles usados. El resto, tendrán que ser mostrados en forma de relleno y no en calidad de reales.

Para usar toda la pantalla sin hacer que parezca un videojuego de 8 bits de los años ochenta, necesitas rellenar los espacios en blanco. No esperes demasiado, ya que un contenido digital de DVD, Blu-Ray o UHD no se verá increíblemente diferente en pantallas 8K. 

¿Es Netflix compatible con 8K?

No. Casi ningún contenido de 8K está disponible en ningún servicio de transmisión o emisión en streaming. Las razones para esto son abundantes: costes en la producción, audiencia disponible, restricciones del ancho de banda, y la situación actual de pandemia.

En el futuro, una vez que los televisores 8K se hayan vuelto asequibles y estén presentes en muchos de nuestros hogares, es probable que veamos este cambio (como sucedió con 4K), pero en el instante de escribir este artículo, no hay nada que decir al respecto, por lo que necesitarás otra fuente de entrada. 

¿Cuánto cuesta un televisor 8K?

Los catálogos de las grandes marcas ya contemplan estos modelos de televisores inteligentes. Es el caso de fabricantes como Samsung, LG y Sony, pero todos te costarán un pico y sin tener una amplia gama de tamaños en pulgadas. 

Uno de los más asequibles que hemos encontrado es el más asequible que encontramos fue el Samsung QE55 Smart 8K TV que tiene un precio recomendado de 2.599 € con la tecnología QLED. El modelo ZG9 Master Series de Sony de 85 pulgadas tiene un precio de 16.999 €, con lo que podrás hacerte una idea. 

Los precios suben a medida que quieres más pulgadas, y no es difícil gastar muchos miles de euros en un televisor de 8K si este es tu objetivo. Obviamente, con el tiempo, estos precios bajarán a medida que la oferta y demanda se equiparen. 

¿Debo comprar un televisor 8K?

Si todavía te planteas esta pregunta, por el momento no hay mucho más que decir. A diferencia de lo que pueda ser el 5G en los teléfonos móviles, donde la compra de un terminal compatible con la tecnología no supone un desembolso muy superior (apenas 100 € más), en el de la tecnología 8K sí que lo es. 

El otro problema es que el 4K ofrece ya una visión tan clara y nítida en los tamaños de TV normales que forman parte de muchos de los hogares, que no parece que a corto plazo anime a los ciudadanos a dar el salto a esta nueva calidad de imagen. 

Consulta nuestro artículo de los mejores televisores TV Smart UHD 4K de este año.