Gartner revisa a la baja las previsiones de ventas de semiconductores debido a tres factores: por una parte, el exceso de inventario; por otra, la desaceleración del mercado de PC y también influyen en esta leve caída los cambios en el mercado de divisas, en concreto con su paridad con el dólar estadounidense.

La fortaleza del dólar está provocando que algunos proveedores de sistemas reevalúen sus estrategias y se planteen subir los precios de sus productos en determinadas regiones, como Europa, para mantener sus márgenes intactos.

En cuanto a la conversión de los chips en productos, parece claro que los que más demandarán estos componentes serán los teléfonos inteligentes, las unidades en estado sólido (SSD) y los ultramóviles, mientras que el segmento de PC tradicionales experimentará el mayor descenso.

El fin del soporte a Windows XP, que elevó la demanda el año pasado, se ha desvanecido y, en 2015, se espera que ésta vuelva a decaer, al menos hasta que se presente Windows 10.

Las memorias DRAM sigue siendo uno de los principales motores de crecimiento y se espera que cierren el año con un aumento del 7,9 por ciento, aunque Gartner mantiene su opinión de que los buenos tiempos para DRAM llegarán a su fin en 2016 ó 2017, cuando los ingresos de la industria DRAM se reducirán un 20,2 por ciento y un 8,4, respectivamente.