Estas nuevas capacidades tienen que ver con el ancho de banda y a ellas se dirige una serie de tecnologías que pretenden mejorar el rendimiento, como ya anunciara la compañía el pasado mes de febrero en el MWC de Barcelona. Entre las mejoras, destaca Liquid Applications, una tecnología que aumenta el rendimiento de las apps móviles.

Junto a otros esfuerzos por impulsar los small cells, un mayor espectro y otras vías que aprovechen mejor la máxima capacidad inalámbrica disponible, los proveedores de móviles también están trabajando en herramientas que permitan utilizar esta capacidad de forma más inteligente.

En torno a las mismas fechas en que debutó Liquid Broadband, el rival de Nokia Siemens, Cisco, presentó Quantum, una arquitectura de software que puede analizar datos de las redes en tiempo real, para mejorar su rendimiento, entre otras cosas.

Nokia Siemens quiere ayudar a los operadores a satisfacer a sus abonados con descargas de vídeo sin interrupciones ni saltos, lo que supone un reto, cuando muchos usuarios quieren hacerlo al mismo tiempo y desde la misma central. La compañía cree que estas nuevas capacidades pueden reducir los embudos en el tráfico de video, en un 90 por cien, a la vez que se reduce la demanda de capacidad de las centrales en un 25 por cien.

La compañía ha creado estas nuevas capacidades de vídeo a partir de la mejora de su oferta Liquid Broadband, combinándola con su Flexi Content Optimizer, software de gestión de políticas y resolución de la congestión de red en tiempo real.

Flexi Content Optimizer ajusta el vídeo al tamaño de la pantalla de nokia vídeocada dispositivo, así que la red no pierde capacidad enviando una trama de vídeo mayor que la que el usuario puede ver. También puede almacenar en caché el contenido que es muy demandado, como videos online muy solicitados.

Este sistema, que evita la congestión en el tráfico de red en tiempo real, puede incluso desencadenar medias que conserven el ancho de banda, si una central está saturada. Incluso puede favorecer el tráfico de los clientes, en función de la prioridad que se establezca en las políticas de gestión y, de este modo, asegurarse que las transmisiones de vídeo prioritarias funcionan sin ningún problema.