El anuncio se ha producido después de años de advertencias al respecto por parte de este organismo, recomendando a empresas y operadoras que adoptasen el siguiente protocolo, IPv6.

IPv4, estándar necesario para conectar los dispositivos a Internet, se remonta a 1981 y sólo tiene espacio para 4.300 millones de direcciones únicas. IPv6, introducido en 1999, debería tener suficientes direcciones para dar soporte a usuarios de varias generaciones.

ARIN maneja una lista de espera de solicitudes, pero la organización ya ha advertido que no tendrá nada que vender a no ser que consiga más de IANA (el organismo que supervisa la asignación global de direcciones IP) o si empresas que ya no necesitan esas direcciones, las devuelven.

En Europa ya se agotaron hace más de cuatro años, y sólo África dispone de bloques de direcciones IPv4, aunque se calcula que éstas se acabarán en 2019.