El directivo ha explicado esta decisión en su blog, aludiendo a la diferencia que hay, en cuanto a número de usuarios, con respecto a otras plataformas. "Mozilla construye software para hacer un mundo mejor, pero tenemos que elegir nuestras batallas. No somos tan pequeños como cuando lanzamos la primera versión de Firefox, pero todavía nos tenemos que centrar en los proyectos que tengan el mayor impacto posible y destinar nuestras fuerzas al lugar apropiado”, ha subrayado.

Mozilla puso en marcha su iniciativa Metro en 2012, según Nightingale, y el equipo "se rompió por los controles que establecía Microsoft”,  y comenzó a desarrollar Firefox para otras versiones basadas en la plataforma x86.

Mozilla nunca desarrolló una versión de Firefox para Windows RT, después de quejarse de que Microsoft estaba 'llevando' a los usuarios de Windows a su propio navegador. Y además no está claro cuántos usuarios han optado por la versión Metro del propio Explorer, frente a su versión de escritorio, ya que Microsoft nunca ha precisado ambos datos.

Cuando Net Applications asegura que Explorer controla el 48,37 por ciento del mercado de navegadores de escritorio en febrero, por ejemplo, no hace diferencias entre las dos versiones. Pero, en global, Windows 8 y Windows 8.1 apenas concentran el 10,68 por ciento de todo el mercado PC.

Como Mozilla no quiere hacer una versión menor, sin los controles de calidad necesarios, prefiere suspenderla y, como reconoce el propio directivo, “si Metro comienza mañana a despegar y tenemos que retomar nuestros trabajos, será mejor que afrontar nuevas inversiones ahora, cuando es dudoso que muchos usuarios la vayan a adoptar", concluye Nightingale.