Son datos de la ITU (Unión Internacional de Telecomunicaciones), que pone en evidencia una enorme brecha digital entre la población mundial, compuesta por 7.400 millones de personas.

La banda ancha móvil es vista como el gran mantra para solucionar esta desigualdad en zonas y poblaciones hasta ahora marginadas. Y las razones son evidentes, es mucho más fácil cubrir áreas rurales y alejadas con redes móviles que con fijas, y los smartphones son cada vez más asequibles.

Pero todavía hay barreras para conseguir este gran objetivo, sobre todo en las áreas rurales de los países pobres. El coste de mantenimiento y energía de las torres celulares que permiten ofrecer el servicio, además de los bajos ingresos de la población son algunos de ellos, según la Asociación GSM (GSMA). Otras tienen que ver con los impuestos, el analfabetismo digital o la falta de contenidos en idiomas locales, concluyen desde esta organización.

A finales de 2015, el 29 por ciento de los habitantes de zonas rurales de todo el mundo disfrutará de 3G, mientras que en total el 69 por ciento de la población mundial tendrá este tipo de cobertura.

Por ahora, los tres países con mayores velocidades de banda ancha en el mundo son Corea del Sur, Francia e Irlanda, y en el polo opuesto aparecen Senegal, Paquistán y Zambia, según la ITU.