Se espera que los Juegos Olímpicos de 2020 den un nuevo impulso al mercado de televisores, favoreciendo la demanda de modelos de mayor resolución. En este sentido, IHS prevé que las ventas de televisores 8K de ultra alta definición (UHD) de 7680 × 4320 píxeles de resolución aumentará, pasando de las 2.700 unidades previstas en 2015 a 911.000 unidades o incluso más en 2019. La consultora señala que los modelos con un tamaño de pantalla de 65 pulgadas registrarán, con mucho, el mayor volumen de producción y representarán cerca del 80 por ciento de los televisores 8K suministrados en 2019.

"El mayor inhibidor para el crecimiento de los televisores 8K serán las preferencias de tamaño de pantalla de los consumidores", explica Paul Gray, analista principal de IHS. "La tecnología 8K requiere de una pantalla muy grande, ya que esta resolución más alta se vuelve invisible a distancias normales de visión. El tamaño medio de pantalla en el mercado de los televisores ha crecido una pulgada cada año durante la última década, pero todavía falta un largo recorrido para que los tamaños superiores a las 70 pulgadas se conviertan en algo habitual".

De acuerdo con IHS, las nuevas fábricas de pantallas LCD en China están programadas para entrar en funcionamiento en los próximos tres años, por lo que la capacidad de fabricar televisores 8K de 65 pulgadas aumentará dramáticamente. Al mismo tiempo, los consumidores chinos han sido rápidos en adoptar nuevas tecnologías de TV, como lo demuestra su reciente incorporación de televisores 4K UHD de 3840 × 2160 píxeles de resolución. "Podemos estar seguros de que el aumento de la producción local y una base de consumidores ávidos de disponer de la última tecnología hará que China se convierta en el factor impulsor del crecimiento de los televisores 8K", concluye Gray.