A pesar de este importante aumento en número de usuarios, el informe también detecta las dificultades de muchos proveedores de almacenamiento en la nube para atraer a usuarios Premium, los que pagan por los servicios de más nivel. Por su parte, los servicios de música en streaming, como Spotify, se enfrentan a que tienen disponibles extensísimos catálogos de música con unos costes de suscripción bastante bajos.

El informe ha identificado que uno de los grandes problemas, tanto de los proveedores de servicios de música en streaming como de almacenamiento en la nube, tiene que ver con la dura batalla que deben sortear para convertir los ingresos en beneficios, por lo que tendrán que buscar un equilibrio entre los precios de los servicios premium (de pago) y el alcance de su oferta básica y gratuita.

De momento, proveedores como Pandora y la propia Spotify aún deben conseguir ganancias, mientras que Ubuntu se ha retirado del mercado de almacenamiento en la nube, por sus problemas para lograr ganancias en un territorio donde predominan las guerras de precios.

Entretanto, el mercado de los juegos en la nube está experimentando un nuevo renacimiento, tras el relanzamiento de OnLive y la entrada en el mercado de PlayStation. Sin embargo, la latencia puede convertirse el principal obstáculo para que los juegos se terminen de consolidar en la nube, según el análisis.