De los datos facilitados por Francisco Román, consejero delegado de Vodafone en nuestro país, se desprende que, a nivel mundial, la operadora ha facturado 50.000 millones de euros en su último año fiscal, cerrado el 31 de marzo de este año, creciendo un 6,6 por ciento respecto al año anterior (por encima de sus previsiones y de las realizadas por los analistas).

En España, la facturación alcanza los 6.637 millones de euros, lo que implica una mejora del 13,3 por ciento respecto al ejercicio anterior. A ello han contribuido los más de 14,9 millones de clientes de la operadora (cifra que en el mes de mayo ya ha superado la quincena), de los que el 55 por ciento son de contrato.

Hablando de clientes, Vodafone asegura que en nuestro país 2,9 millones de ellos utilizan las distintas modalidades de conexión 3G, con lo que se constata que, año a año, va creciendo el negocio de los datos frente a la voz, que permanece más estable.

En este terreno, Román considera que en España se compite más en valor que en precio, “aunque éste ha demostrado ser un elemento competitivo importante”. Sin embargo, “no es tanto el precio nominal como las tarifas atractivas que den respuesta a las necesidades de los usuarios” las que acaban por determinar el éxito de las mismas, según Vodafone.

Por último, y en lo que al ancho de banda de las conexiones se refiere, el consejero delegado de Vodafone, considera que ocurre lo mismo que con los coches: “no importa cuánto de grande sean, que siempre se acaban quedando pequeños”.