El mercado de impresoras 3D cerrará este año en torno a las 108.000 unidades en todo el mundo, pero a partir de 2015 se doblará todos los ejercicios ese número, hasta alcanzar los 2,3 millones en 2018. Gartner se reafirma, al igual que el año pasado, en este mercado “está en un punto de inflexión”.

El mundo de la impresión está cerca de vivir un singular renacimiento, viene a decir la consultora. Siete tecnologías constituyen el mercado de impresión 3D, pero es la de extrusión de materiales la que lidera el crecimiento, y la razón no es otra que la adopción por parte de los consumidores de impresoras que se sitúan en la gama más modesta de precios, menos de 1.000 dólares. Para Gartner, el precio de compra seguirá siendo el elemento fundamental aunque no se deben menospreciar las ventajas como la mejora del rendimiento o la mayor disponibilidad.

En lo que se refiere a los impulsores de la impresión 3D empresarial, éstos son la viabilidad de estas tecnologías a la hora de hacer prototipos y fabricar, ya que lleva aparejada unos costes más bajos, más calidad y un rango más amplio de materiales.

Si hablamos de cifras, el gasto de usuarios finales en tecnología de extrusión de materiales crecerá desde los 789 millones de dólares calculados para 2015 hasta los 6.900 millones en 2018. En el conjunto del mercado, la consultora estima que las actuales cifras que mueve el mercado anualmente (1.600 millones en 2015) se multiplicarán también en los próximos tres años hasta alcanzar alrededor de 13.400 millones en 2018. No sólo la tecnología de extrusión tirará de la demanda, sino que tecnologías como la fotopolimerización y la impresión por inyección ayudarán a este crecimiento tanto en el mercado de consumo como en el empresarial.