La cifra de emisionesde dióxido de carbono que se estima reducir es equivalente a las emisiones anuales de 35 millones de vehículos, lo que no sólo beneficiará al medio ambiente, sino que también tendrá un impacto significativo en la calidad de vida de habitantes de la ciudad, con un cálculo de 700 millones de automóviles rodando por las calles en  2019. Pero su impacto tendrá también importantes consecuencias económicas con ahorros significativos en el consumo energético.

Estos son algunos datos del informe, Smart Cities: Estrategias, energía, emisiones y ahorro de costes 2014-2019, que acaba de publicar Juniper y que evalúa el impacto de nuevas tecnologías de Internet de las Cosas, sensores y otras soluciones de software en la mejora del tráfico rodado.

Tareas como la gestión inteligente de semáforos o del aparcamiento disponible, redundarán en significativos ahorros de tiempo y dinero, aunque los autores del informe también destacan la importancia de crear un ecosistema en el que los ciudadanos se impliquen para garantizar un sano desarrollo de las ciudades inteligentes.

Alumbrado público, distribución de energía o mejora de los servicios públicos de transporte también mejorarán radicalmente, en opinión de los expertos de la firma.