En concreto, las intenciones de Google se centran en la llamada tecnología de ondas milimétricas y está experimentando con ella en California.

El proyecto, según informa Reuters, se centra en el desarrollo de redes de fibra de súper-alta velocidad tanto en Kansas como en otras localidades de Estados Unidos y al frente del mismo se ha situado Craig Barratt, responsable de la división de Acceso y Energía en Google y antes director de la firma Atheros.

Si en Google llegan a la conclusión de que es factible y fiable una combinación de banda ancha fija y móvil, a velocidades gigabit, ejercerá una fuerte presión sobre sus competidores, según varios análisis. AT&T ya tiene planes al respecto y recientemente ha probado su banda ancha gigabit en Chicago y Atlanta. Y previsiblemente las intenciones de Google impulsen todo un movimiento en esta línea.

El gigante de las búsquedas comenzó a ofrecer servicios de banda ancha vía cable en 2012 en la ciudad estadounidense de Kansas City. Poco después, se decidió asociarse con Dish para construir una red inalámbrica complementaria y ahora se plantea trasladar la iniciativa a otras ciudades.

Las características de la tecnología de ondas milimétricas la hacen muy adecuada para comunicaciones de corto alcance y alto rendimiento, es decir la llamada última milla que separa una red cableada con las antenas receptoras de nuestras casas.

Por ello, es muy probable que Google esté pensando en esta tecnología no como sustituta del WiFi municipal, sino para ahorrar algo de dinero y utilizar conexiones inalámbricas dedicadas en ese último segmento de la red.

Oficialmente, la compañía no ha confirmado sus planes al respecto de su comercialización o si se trata de meras pruebas de campo.

Hay que recordar que la compañía ya está probando el acceso inalámbrico a Internet en África a través de su proyecto Loon, basado en una red de globos aerostáticos que operan a modo de antenas repetidoras.