Durante los próximos meses, 20 pacientes en estado de muerte cerebral serán sometidos a una serie de pruebas por parte de la empresa de Filadelfia Bioquark Inc. Con este experimento, que ha sido bautizado como The ReAnima Project, la citada compañía intentará reanimar parte del sistema nervioso central de estos pacientes para tratar de demostrar que la muerte cerebral no tiene por qué ser irreversible en todos los casos.

Tal y como se ha comprobado a través de experimentos científicos, ciertas especies de peces y anfibiospueden regenerar partes del cerebro tras haber sufrido un daño cerebral crítico. Aunque los seres humanos no poseemos esta capacidad, sí se ha podido constatar que pacientes con daño cerebral pueden llegar a registrar actividad eléctrica residual.

Los científicos involucrados en este experimento utilizarán una combinación de terapias con los pacientes seleccionados entre las que destacan: inyección diaria de péptidos (cadenas de proteínas simples) en la médula espinal, inyección de células madre en el cerebro (dos veces por semana), terapia láser transcraneal (que se utiliza para activar los procesos de recuperación naturales del cuerpo, y que ha sido probada en pacientes con Parkinson) además de técnicas de estimulación nerviosa.

Todas estas pruebas se realizarán en el Hospital Anupam situado en Radrapur, en la India. El CEO de Bioquark Inc, Ira S. Pastor, ha señalado en declaraciones a "The Telegraph" que: "Para llevar a cabo una iniciativa tan compleja, estamos combinando herramientas de la medicina regenerativa biológica con otros dispositivos médicos existentes que se usan normalmente para la estimulación del sistema nervioso central en pacientes con otros trastornos graves de la conciencia. Esperamos ver resultados en los primeros tres meses".

Las pruebas realizadas y los resultados obtenidos serán publicaros a través de la web de Clinical Trials, donde se podrá realizar un seguimiento de todo el proceso. Bioquark ha señalado que no espera traer de nuevo a la vida a ninguno de estos pacientes pero que, en cualquier caso, estas pruebas sí podrían suponer un importante avance para el tratamiento de pacientes en coma además de ayudar a personas que sufren enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o el Parkinson