La versión más reciente del sistema operativo está en el 0,4 por ciento de todos los dispositivos Android, una cuota modesta pero que muestra una evolución más rápida que Lollipop (5.0), que ahora se sitúa en el 5 por ciento.

Respecto al resto de versiones, según estos datos que Google facilita mensualmente a los desarrolladores, las cuotas quedan de la siguiente manera: Froyo, 0,4 por ciento; Gingerbread, 6,4 por ciento; Ice Cream Sandwich, 5,7 por ciento; Jelly Bean, 40,7 por ciento; y Kit Kat, un 41,4 por ciento.

Previsiblemente, el grado de implantación de las versiones nuevas crecerá pronto debido a la llegada al mercado de dispositivos como el Samsung Galaxy S6 o el HTC One M9.

De momento, Lollipop mantiene un ritmo más lento del esperado. Sin embargo, con tantos servicios de Google en su Play Store, la fragmentación del universo Android ya no es el gran problema que era antes.